Altar Mayor de la iglesia fernandina de San Francisco

San Francisco y San Eulogio: Altar Mayor

        El Altar Mayor está presidido por un gran retablo de Teodosio Sánchez de RuedaAltar Mayor, ejecutado en el año 1720. El retablo está realizado en madera dorada y se adapta perfectamente a la forma del ábside que, como dijimos anteriormente, conserva su estructura medieval.
        Tres calles y dos cuerpos conforman el conjunto, presentando además diversos planos de profundidad debido a su concavidad, otorgándole de esta manera un gran dinamismo y efectismo. Elementos como la columna salomónica, el estípite o la pilastra distribuyen los diversos espacios del retablo, que se encuentra profusamente decorado con elementos florales y vegetales.
        En el centro de la composición se halla un Cristo Crucificado de tamaño menor al natural, del que desconocemos su autoría. Debajo se encuentra, en una hornacina, la Virgen de la Aurora, que es"Virgen de la Aurora" en el Altar Mayor representada sentada junto al Niño Jesús; se piensa que pudo ser obra de Alonso Gómez de Sandoval. Completando el primer cuerpo, en las calles laterales, dos tallas de San Francisco de Asís y Santo Domingo. El primero de ellos aparece de pie, mostrando los estigmas que surgieron de sus manos y pies cuando se encontraba orando en el Monte Alverno. El segundo es representado también de pie con la cruz y el libro. Curiosamente los dos fueron amigos, y el autor decidió tratarlos de una forma muy similar, con un excelente tratado del estofado.
        El segundo cuerpo está rematado por una especie de bóveda formando un cuarto de esfera, de modo que se ajusta perfectamente a la arquitectura medieval. De nuevo encontramos tres calles, separadas por pilastras. En la calle central destaca un lienzo "Crucificado" del Altar Mayorque representa al Rey Fernando III el Santo. A la izquierda San Pedro, sentado en su Cátedra, vestido con la tiara papal, en actitud de bendecir. A la derecha San Pablo, de pie, portado el libro y la espada. Ambas figuras de tamaño menor al natural.
        De todos los cuadros que albergan las paredes del ábside nos parece apropiado detenernos en el excepcional San Andrés que realizara Juan de Valdés Leal en el año 1647. Apoyado en su Cruz en aspas, mira al cielo extendiendo su brazo derecho en actitud de súplica. Debajo aparecen dos de sus atributos más significativos, el libro y el pez, pues era pescador. El dominio de los tonos oscuros es excepcional, pero no de menos destreza que el cálido rojo del manto del Santo, si bien el tratamiento de las telas es muy acertado. La obra está concebida para ser vista desde una altura considerable, véase el tamaño de los pies por ejemplo.

Texto: J.A.S.C.