Altares de San Francisco: Santos Mártires, Nacimiento, Ecce-Homo, San Eloy, Santos Juanes y Retablo de San José, y Retablo de la Caridad

San Francisco y San Eulogio: Altares

        Este apartado lo vamos a dedicar al resto de bienes muebles, en su mayoría altares, que alberga la Iglesia de San Francisco y San Eulogio, y creemos que son "Santa Rita" en el Altar de los Santos Mártiresdignos de mención. Comenzaremos por los altares ubicados en el lado del evangelio de la nave principal, pasando por el crucero, los brazos de éste y los ábsides laterales, dejando para otro apartado el Retablo Mayor de la Iglesia.
        El primero de los altares situados en el lado del evangelio es el Altar de los Santos Mártires. Se trata de un pequeño retablo realizado en madera policromada y dorada, decorado profusamente con elementos florales y geométricos. En el centro destaca la figura de Santa Rita, con la Cruz en la mano como símbolo de su penitencia, está vestida con los hábitos de las agustinas. Flanqueándola dos santos, San Pedro Dueñas y San Juan de Cetina, ambos con la palma, símbolo del martirio.
        El Altar del Nacimiento recibe su nombre por el lienzo que lo preside, obra del sevillano José Ruiz de Sarabia. Se trata de una hábil composición, donde un
Altar del Nacimientointeresante rompimiento de gloria divide la escena en dos, muy del gusto de autor, dejando una impronta zurbaranesca de gran calado, caso de la luz, ya que fue discípulo del autor extremeño. El retablo está realizado en madera policromada y dorada, e imita su decoración al uso del mármol. Corona el conjunto un relieve dorado que representa al Ángel de la Guarda junto al Niño, obra del ya mencionado Manuel Gómez.
        Muy interesante es el conocido como Altar del Ecce-Homo. Muy recargado, es un retablo de tres calles separadas por estípites, donde la calle central se prolonga hasta lo más alto. En el centro de la composición el Ecce-Homo, una talla en madera policromada de cabeza y torso, atribuida a Luisa Roldán “La Roldana”, hija de Pedro Roldán. A ambos lados se encuentran dos imágenes Altar del Ecce Homode pequeño tamaño que representan a San Francisco de Asís y San Antonio de Padua.
        Finalizamos con el Retablo de San José, obra atribuía a José de Cano, que adopta el nombre del lienzo que representa a San José con el niño, escena muy emotiva donde el santo coge en su regazo a Jesús mientras que porta un ramo de lirios, símbolo de su pureza. Destacan varios relieves policromados concernientes a la vida de José, caso de El sueño de San José, El Nacimiento de Jesús o La Adoración de los Pastores.
        Bajo una de los pilares que sustentan el crucero, en el lado del evangelio, se encuentra el Altar de San José, curiosamente dedicado al mismo Santo que el anterior. Se trata de una obra de"San José con el niño" del Retablo de San José gran verticalidad y movimiento. Preside el conjunto una talla de San José, solo, de pie, portando la vara florecida. A ambos lados se encuentran dos imágenes de los arcángeles San Miguel y San Rafael.
        En el otro pilar del crucero se encuentra el Altar de San Eloy, de similares proporciones y decoración que el anterior, se ha querido ver la mano de Teodosio Sánchez Cañadas en ambos. En este caso lo preside la imagen de San Eloy, representado vestido de Obispo, con espléndidos ropajes y buen empleo del estofado.
        En el brazo del crucero del lado del evangelio cabe destacar una Visitación atribuida al pintor flamenco Pedro de Campaña. Representa el momento del encuentro con Isabel, ante la presenciaAltar de San Eloy de Zacarías. Buen dominio de la perspectiva y uso de colores cálidos, propios de la escuela flamenca.
        Cerca de este cuadro se halla el Altar de los Santos Juanes, que nos ofrece una interesante solución, pues se nos muestra a modo de cortinaje, siendo retirado por dos angelotes alados de bella factura. Destaca la composición pictórica dedicada a los citados santos, obra de Diego Monroy, copia de un original de Antonio del Castillo.
        Finalizaremos en el ábside del lado de la epístola, que actualmente es el Sagrario de la Iglesia. Allí se encuentra el Retablo de la Caridad, obra anónima del siglo XVIII, que alberga al crucificado titular de la cofradía que procesiona el Jueves Santo. LasRetablo de la Caridad imágenes de esta cofradía son descritas en el apartado concerniente a la Semana Santa de Córdoba de nuestra Web.
        De los lienzos que decoran el Sagrario nos gustaría destacar los realizados por Acisclo Antonio Palomino, pintor de sobra conocido por su obra, tratados y lazos parentales con Diego Velázquez. En primer lugar El Salvador nos presenta al Señor en actitud de bendecir sosteniendo el Sagrario, o también una Santa Ana de bellísima factura. De gran interés es el cuadro que representa a Santa Ana, San Joaquín y la Virgen Niña, donde todos los personajes están en comunión entre ellos, Santa Ana mira al cielo, donde se produce un rompimiento de gloria apareciendo el Espíritu Santo en forma de Paloma, San Joaquín mira a la Virgen Niña en actitud de oración.

Texto: J.A.S.C.