Los Patios Cordobeses: Calle Lineros, número 32

Lineros, 32 (Restaurante Bodegas Campos)

        Hay varias hipótesis que nos hablan del origen de esta casa. Unos dicen que en origen se trató de una comunidad religiosa, ya que en algunas paredes Patio Cordobés Calle Lineros, 32 (Bodegas Campos)hay restos decorativos de tipo religioso, otros dicen que pudo tratarse de la vivienda de un seglar, o también se ha especulado con la idea deque fuese un convento, que luego se convirtió en casa de vecinos. Lo que sabemos con seguridad es que en 1908 pasó a ser sede de las “Bodegas Campos”, y éstas derivaron en el actual “Restaurante Bodegas Campos”.
        La casa, de grandes dimensiones, está dividida en varios patios, que son los engalanados y expuestos para la ocasión. El más grande es el Patio del Santo Dios, llamado así porque tiene un medallón en una de las paredes en el que se reza al Santo Dios, al que se accede por unos pórticos de medio punto sostenidos por columnas invertidas. La galería Patio Cordobés Calle Lineros, 32 (Bodegas Campos)superior y las macetas de este patio están pintados de azulillo (azul celeste) portando plantas tradicionales, como es el caso de las pilistras, los jazmines, las gitanillas, la yedra, los geranios, los granados y las cintas. Destacan los pequeños detalles, como las celosías en las ventanas, las viejas puertas de madera, las rejas de forja o los viejos faroles. Además, en este patio hay una vieja estancia entre la cocina y el lavadero, con suelo de barro y artesonado, donde encontramos la antigua pila, el pozo y los antiguos fogones.
        Prosiguiendo con la  visita, arribamos en el conocido como Patio de la Corredera, también llamado Patio del Pozo, ya que encontramos un pozo tradicional con brocal de hierro lleno de macetas. Es un patio de arquitectura popular, rodeado de soportales y galerías de madera pintadas en Patio Cordobés Calle Lineros, 32 (Bodegas Campos)azulillo, y llenas de macetas con las plantas tradicionales, aunque destacan las gitanillas y los geranios.
        Otro patio destacado es el Patio de la Yedra, llamado así porque esta planta cubre tres de sus paramentos, y en la pared frontal hay un pórtico lleno de macetas con las plantas tradicionales, y una bonita escalera de madera al fondo. El suelo de este patio es de losas de barro.
        Hay más patios en la casa, pero de menores dimensiones e importancia. Sin embargo, podríamos añadir que en ella destacan continuamente los detalles, que podemos encontrar en cada rincón, en cada estancia, caso de escaleras, muebles y lámparas, todos antiguos, rebosantes de historia y sabor cordobés, o incluso carteles taurinos de gran antigüedad.


Texto: P.R.M.