Popularmente conocida como
“La Casa de las Campanas”, esta antigua casa de vecinos fue un palacio mudéjar, el

cual comunicaba con el
Convento de las Adoratrices a través parte de esta casa llamada de “la campana”, y que en la actualidad ha sido recuperada por la
“Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses”.
La casa tiene dos patios que se comunican por una gran portada en arco angrelado, y con una gran puerta de madera. Esta portada es lo que queda de aquel palacio mudéjar, cuyo frontón está decorado con yeserías en su parte superior que forman dibujos geométricos. Se haya precedida de un pórtico que alterna arcos peraltados y lobulados sustentados por columnas con sus respectivos capiteles, y que en la parte superior presenta tres ventanas decoradas con celosías y plantas con flores colgantes. Además,

en la parte interior del pórtico, podemos apreciar un artesonado en buen estado de conservación. Asimismo, todo este pórtico está decorado con macetas azules, al igual que el patio, y elementos decorativos cuelgan de las paredes, como es el caso de los platillos artísticos de cobre.
El primer patio es de grandes dimensiones, en el que podemos ver un gran ciprés a un lado y un grupo de cipreses a otro, y en la parte central un brocal, y todo se halla adornado por diversas plantas con sus macetas azules para continuar la armonía en su decoración. Por otra parte, en este patio suelen celebrarse algunos actos, como es el caso de teatros, donde es frecuente ver una gran afluencia de público.
El segundo patio es más típico, con una escalera que accede al segundo piso, puertas y ventanas pintadas de azul, al igual que las macetas azules por todas las paredes, llenas de plantas como los geranios y las gitanillas, entre otras plantas tradicionales.
Texto: P.R.M.