Casi al final de la Calle
Agustín Moreno, a la derecha se abre un pequeño callejón que recibe el nombre Calle
Tinte, donde se halla el siguiente

punto de interés en nuestro itinerario. La casa es de corte tradicional, muy antigua, y en la actualidad es sede de la
“Escuela de Baile Español de Maribel Montero”, a la que se accede por una pequeña entradita, que a su vez, nos conduce a una cancela de hierro forjado, en forma de medio punto, en la línea de las que llevamos vistas, y que nos da paso al patio.
El suelo del patio está conformado a base de losas de barro cocido. Un pozo ubicado en una de las esquina parece estar medio escondido de los visitantes, su brocal se encuentra pintado de cal como las paredes, y como no podía ser de otra manera, se halla envuelto en abundante y frondosa vegetación. A la vivienda se accede por un arco de medio punto totalmente oculto por plantas trepadoras que le confieren un toque especial, y dentro encontramos un pequeño pasillo que nos da acceso a las habitaciones, con típicas puertas de madera antigua y una bonita escalera, muy estrecha,

de madera y ladrillo. La mitad del patio está cubierto en su primer piso por una balconada completamente cubierta de macetas azules, increíblemente colocadas en forma simétrica, casi perfectas, de las que cuelgan plantas de diversos colores y olores, y que le ofrecen el encanto característico de los patios cordobeses.
Las macetas, que cubren casi por completo las blancas paredes de la vivienda, son pequeños tiestos azules que albergan las plantas más típicas, que suelen dar tanta belleza al lugar, caso de los geranios, las gitanillas, los claveles, los rosales, las hortensias, las alegrías de la casa, las begonias, las azucenas, las margaritas, las petunias y las cintas, entre otras.
Texto: P.R.M.
Arte, Cultura y Turismo en Córdoba