Patio de una casa de vecinos, al que accedemos por mediación de un largo

y estrecho pasillo, cubierto en su primer tramo, y cuyo suelo está completamente enchinado, que le da un hermoso aspecto antiguo y nos da la sensación de que no han pasado los años al verlo. Además, este pasillo está completamente cubierto de plantas, tanto en el suelo a ambos lados como en las paredes, que junto con las macetas, de color verde, le imprimen un aspecto homogéneo a este pasillo de entrada a la vivienda.
Ya dentro del patio destaca un gran limonero, en el lado izquierdo, que cubre gran parte del lugar, ya que se trata de un patio de pequeñas proporciones. También observamos que en este lado izquierdo del patio el suelo es de losas de barro, mientras que al otro lado el suelo es enchinado y de este suelo da la sensación de que emerge el pozo,

ya que tiene una forma un tanto irregular, aunque se halle encalado como tantos otros pozos típicos. Pero, además, nos sigue llamando la atención el pozo porque en un lado tiene un surtidor y no tiene el tradicional cubo donde se transporta el agua, sino que está completamente lleno de plantas y parece una gran maceta de piedra, así que nos hace pensar que no se trata del típico pozo o que lo hayan transformado en fuente.
Aparte de lo ya comentado, sus únicos adornos son las puertas y ventanas de madera antiguas y las flores de las macetas, todas de color verde, y los arriates, aunque estos adornos son suficientes para dotar de color, aroma y belleza todo el patio. Las macetas tienen las siguientes plantas: las gitanillas, los ficus, los pericones, las campánulas, las begonias, los helechos, las cintas, las yedras, el jazmín amarillo, las hortensias, las damas de noche, los áloes, los geranios de olor y una parra.
Texto: P.R.M.
Arte, Cultura y Turismo en Córdoba