Patios Cordobeses: Calle San Agustín, número 6

San Agustín, 6

         El siguiente punto del itinerario nos lleva a la Plaza de San Agustín, que debe su nombre a la Iglesia que la preside, fechada en el siglo XIII. El Patio Cordobés Calle San Agustín, 6patio es humilde y sencillo, perteneciente una antigua casa, sin embargo, posee gran belleza y singularidad. Accedemos a él a través de una pequeña entrada, de suelo enchinado y adornada con numerosas y variadas plantas. Antes de llegar al patio debemos atravesar un pequeño espacio que hace las veces de pasillo distribuidor, con suelo de losas de barro y decorado con bonitos platos de cerámica.
         Penetramos en el patio a través de un arco de medio punto. Su suelo es de cemento, que cubre el empedrado antiguo. Tiene dos galerías sobre pilares de hierro, pintado imitando el color de la madera de las puertas y ventanas, que sostienen un antiguo dintel de madera decorada del mismo tono marrón. Sobre estas galerías hay terrazas cubiertas, que también tienen pilares pintados, y además, estas terrazas están completamente llenas de macetas, de color azul, como en el resto del patio.
         También hay otro tipo de adornos decorando el patio, como es el caso de un azulejo de San Rafael que podemos apreciar en una de sus paredes, una antigua pila para lavar la ropa que podemos ver en la pared izquierda, gran variedad de pPatio Cordobés Calle San Agustín, 6latos cerámicos artísticos, una antigua radio, una pequeña mesa de hierro forjado en el centro, o los pequeños cuadros, copias de originales de Julio Romero de Torres, que dotan al lugar de un especial encanto y sabor cordobés.
         Las macetas azules, que cubren todo el patio por doquier, poseen gran variedad de flores, como los rosales de pitiminí, las damas de noche, las fucsias, los jazmines, los potos, los helechos, los chefleros, las esparragueras finas, las hortensias, los bruscos, los culantrillos, las alivias, las pilastras, las calas, los hibiscos y las gitanillas, las brujas y los pericones, las mentas, las begonias, las malvachinas y los crisantemos.


Texto: P.R.M.