Museo Arqueológico y Etnológico
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
|
|---|---|
| La última de las salas de nuestro museo muestra las obras del manierismo en Córdoba, exponiendo lienzos de los artistas locales más destacados del momento, como es el caso de Pablo de Céspedes, Juan de Peñalosa, Antonio Mohedano o Cristóbal de Vela Cobo.
De especial interés es “La Asunción de la Virgen” obra del baenense Juan de Peñalosa, procedente de la Iglesia del antiguo Hospital de San Sebastián. El autor nos muestra una composición aventajada con un excepcional rompimiento de gloria. Ya en la segunda planta de nuestro amplio edificio nos espera la última parada de nuestra visita, la cultura islámica.
Iniciamos la visita en las galerías porticadas del patio, donde encontramos una gran variedad de restos arquitectónicos (basas, capiteles…) de todo tipo. La sala VII está dedicada en exclusiva a los restos encontrados en Madinat al-Zahra, destacando en ella el famoso "Cervatillo de bronce". Por último, en la sala VIII encontramos piezas trabajadas en metal, en su mayoría en bronce, abundando las piezas de orfebrería. Finalizamos nuestro recorrido por la planta baja del museo con la sala dedicada al Arte Visigodo. Poco conocemos de la estructura de nuestra ciudad en época visigoda, pero sí nos han llegado numerosos restos materiales. Ésta colección es, junto al Museo de San Vicente de la Catedral, la colección más completa de la ciudad en esta materia.
Encontramos en ella restos de tumbas, de elementos arquitectónicos, como capiteles labrados, cerámicas traídas de las basílicas situadas en la sierra, orfebrería… Cruzamos el segundo patio, para adentrarnos en las tres salas dedicadas a la cultura romana. Como definimos en la sección dedicada a la Córdoba Romana, nuestra ciudad jugó un papel muy importante en este período de la historia, fue capital de la Bética y, más adelante, nombrada Colonia Patricia. Esto se ve reflejado en los restos que nos han llegado.
Esculturas, tumbas, mosaicos, maquetas de monumentos… hasta los restos del graderío del teatro de la ciudad, que en poco tiempo se abrirá al público, podemos ver en estas salas. Contigua a la primera sala se halla la destinada a la Protohistoria, período que comprende el final del II milenio y el siglo II a.C. En ella podremos apreciar restos de los yacimientos cordobeses de Llanete de los Moros o La Colina de los Quemados, pertenecientes al Bronce Final.
Destacar también los restos pertenecientes a la Cultura Íbero-Turdetana, datados entre los siglos VI-II a.C. Se expone una amplia muestra de esculturas zoomorfas, armas, cerámicas... extraídas de varios yacimientos de la provincia. La primera sala del museo es la dedicada a la Prehistoria. En ella pueden apreciarse restos comprendidos entre el Paleolítico Inferior y el Bronce Pleno. Los restos están expuestos en varias vitrinas divididas en los distintos períodos de la prehistoria.
Cabe destacar la segunda vitrina, dedicada a la Revolución Neolítica, caracterizada por el paso de la economía depredadora a la productora. Esto se ve reflejado en la aparición de los primeros recipientes cerámicos. Destacar los restos de la Cueva de los Murciélagos. |
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |