La
Casa de Sefarad – Casa de la Memoria nació en Córdoba en la primavera del año 2004 con el fin de rescatar del olvido un legado judío que, desde su expulsión de nuestro país en el año 1492 por parte de los Reyes Católicos, se ha ido perdiendo con el paso de los años.
Sebastián de la Obra, bibliotecario de la casa, subrayó poco antes de la inauguración que venía a saldarse una
“deuda histórica” que nuestra ciudad había tenido durante muchos años con su pasado, habiendo sido
“capital de Sefarad”,
“poseer la judería mejor conservada de Europa”,
“y el mayor porcentaje de poetas, filósofos y escritores judíos”.
La
Casa de Sefarad está enclavada en plena
judería, en la Calle Judíos, a escasos metros de la
Sinagoga. El edificio, que data del siglo XIV, fue durante el siglo XIX una típica casa de vecinos cordobesa, siendo reformado hace unos años para su adaptación a museo.
En cuanto a la disposición del mismo, todas las estancias, incluidas las cinco salas que conforman la exposición, giran en torno a un patio central, como cualquier patio de vecinos de la Córdoba del siglo XIX. Las salas, como analizamos brevemente en su sección, están dedicadas a la vida doméstica, las mujeres de Al-Andalus, los ciclos festivos…
Por otro lado, la casa no está orientada exclusivamente a su visita, sino que también promueve el estudio de la cultura judía en nuestra ciudad, poniéndose de manifiesto en su completa biblioteca. Además, con cierta frecuencia se celebran en sus instalaciones conciertos de música sefardí, actuaciones teatrales y otros actos culturales.