Historia del Museo Regina de Joyería, Córdoba

Museo Regina de Joyería


        A lo largo de la dilatada historia de nuestra ciudad, y desde tiempos inmemoriales, es conocido el trabajo realizado sobre plata, oro y otros metales preciosos. Desde la prehistoria se sabe de esta actividad, que se ha prolongado a lo largo de los años, pasando de romanos a árabes y de árabes a cristianos, incluso llegando a ser el oficio artesanal más representativo y tradicional de la Córdoba del siglo XX.
        El Museo de Joyería Regina nació en Octubre de 2002 con el fin de fomentar el legado artesanal de este singular oficio, así como rescatar del olvido a aquellos materiales, herramientas y técnicas que ya no se emplean, pero que forman parte de nuestro vasto y rico legado cultural y patrimonial.
        El museo ha sido concebido como un espacio en el que los visitantes puedan contemplar, in situ, el proceso de fabricación de una pieza de joyería. De ahí que nuestro recorrido comience en un auténtico taller de joyería, donde podremos apreciar cómo evoluciona una pieza desde el momento en que se saca la cera, pasa por el proceso de “sacado de fuego”, se le “engastan piedras preciosas”, e incluso cómo se exponen al público en sus diversos muestrarios.
        La intención del museo es dar a conocer a la sociedad la importancia del trabajo artesanal de la joyería y la orfebrería, destacando el valor de las técnicas empleadas, ya sean antiguas o modernas. Se pretende también resaltar el valor del diseño y la creatividad en la elaboración de joyas actuales.
        El edificio que alberga el museo se encuentra en la Plaza Don Luis Venegas, en pleno casco histórico de la ciudad, próximo a la Plaza de la Corredera, y a las fernandinas iglesias de Santa María Magdalena y San Pedro. De nueva planta, fue diseñado hacia 1996 por el conocido arquitecto Juan Cuenca Montilla, quien formara parte en su juventud del “Equipo 57”; el autor combinó el corte racionalista y la estética minimalista, propios de la arquitectura posmoderna. Los restos arqueológicos sobre los que se encuentra asentado el edificio pertenecen al sótano de una vivienda civil del siglo XVI, destacando el empleo del medio punto y la bóveda de arista.