Antes de llegar al dormitorio propiamente dicho, pasamos por una
pequeña antesala, que constituye un pequeño despacho que, por su decoración, se ha querido ver el recuerdo al camarote de un barco; hay que recordar que el III Marqués de Viana, último morador de esta casa, fue Almirante de la Armada. Una mesa estilo gótico-isabelino, cinco litografías de temas marinos, un armario-librería con cuerpo inferior a modo de taquillón, una silla romántica del siglo XIX o una butaca estilo Imperio son sus elementos más destacados.
Ya en el Dormitorio del Marqués podemos apreciar que hasta diez litografías similares a las anteriores adornan las paredes. Cuenta con una cama estilo Carlos IV realizada en madera de caoba y decorada con marquetería, una mesita de noche y una cómoda Imperio con marquetería. La cama, caracterizada por sus
finas y elegantes líneas, presenta patas a modo de estípite, prolongándose éstas en vertical y rematadas con motivos de piñas. En el muro izquierdo de la habitación hallamos dos sillas de similar decoración y estilo a la situada en la antesala, que recordemos era de tipo romántico, fechadas las tres en el siglo XIX. De gran sencillez y elegancia, presentan patas ligeramente curvas, donde el respaldo se une en tres ocasiones, mostrando una decoración distinta en cada una de ellas, como iniciales en relieve o labor de marquetería o taracea.
Destacar, en última instancia, una tabla anónima que representa “La Adoración de los Reyes Magos”, o la alfombra, realizada en la Real Fábrica de Santa Bárbara, donde sus motivos geométricos a base de tonos rojos y amarillentos entran en clara sintonía con el mobiliario y el resto de la decoración de la estancia.
Texto: J.A.S.C.