La entrada en este salón suele producir un ligero desconcierto en quien lo visita, debido al excepcional artesonado renacentista realizado en madera de pino a base
de casetones octogonales, una magnífica composición que atrae todas las miradas. Hasta hace poco tiempo, el artesonado estaba pintado de negro, pero fue devuelto a su tonalidad original en la última restauración de la casa.
De la pared derecha cuelga una de las alfombras más antiguas del palacio, realizada en Cuenca en el siglo XV. Justo debajo encontramos una sencilla mesa conventual, flanqueada por dos sillones fraileros.
El paramento contiguo está presidido por una chimenea de gusto plateresco decorada con el escudo de los Saavedra, a su alrededor hasta tres azulejos heráldicos del siglo XV, de los nueve que alberga el salón. En las paredes restantes, encontramos bocetos de retratos de Alfonso XIII vestido con uniformes de Husar de Pavía, Caballería y Artillería. Sorolla lo pintó con el uniforme de armas del II Marqués de Viana, que en aquel entonces era Teniente Coronel de Artillería. 
En una vitrina se encuentra expuesto un pergamino con el famoso discurso que redactó Alfonso XIII, dedicado a la reforma de las comunicaciones de la provincia, que fue pronunciado en el Círculo de la Amistad el 23 de Mayo del año 1921. En el centro se encuentra una mesa tipo conventual con sillones fraileros, situados sobre una alfombra Fundación Generalísimo.
Por último, resaltar un bellísimo aguamanil de cerámica de Alcora (Castellón) realizado en el siglo XVIII. En este caso, un objeto ya en desuso, podemos apreciar el orificio de salida del agua, y el pequeño recipiente donde los comensales se limpiaban las manos antes y después del almuerzo.
Texto: J.A.S.C.