Recibe su nombre por la seda roja que tapiza sus paredes. Ubicado sobre el mencionado Salón de Tobías, es de planta rectangular con sus vértices en chaflán
, consiguiendo así un interesante efecto.
Todo cuanto alberga este lujoso salón procede del Palacio del Duque de Rivas de Madrid, caso de la deslumbrante lámpara de cristal de Bohemia y bronce, del siglo XIX, que pende de la moldura central del techo. En los cuatro ángulos del salón hay colocadas cuatro consolas, sobre éstas, cuatro espejos partidos que llegan hasta el friso que remata las paredes, decorado con guirnaldas.
Llama mucho la atención un biombo chino Coromandel, ubicado en el centro de uno de los lados mayores del salón; de doce hojas y decorado con motivos orientales, fue regalo de bodas de Don Álvaro de Urzáiz. Frente el biombo se encuentra un sofá rojo, el predilecto de las siestas de la Marquesa y, a ambos lados, dos mesitas camilla sobre las que, se cuenta, hubo una gran colección de sellos antiguos de metal noble.
En cuanto al mobiliario, de predominante estilo francés, destacan hasta ocho banquetas estilo Luis XVI, la mesita china de centro, dos butacas estilo Luis XIII,
dos silloncitos portugueses estilo Luis XV, o un sofá estilo Luis XVII. Según los estudiosos del palacio, esta es una de las habitaciones más vividas de la casa.
A la izquierda del citado biombo, una pequeña vitrina presenta veintitrés piezas de porcelana Compañía de Indias. Hay más porcelanas repartidas por el salón, sobre mesas, consolas, pedestales… El suelo está cubierto por dos alfombras, una persa situada a la entrada, y otra mayor perteneciente a la Fundación Generalísimo.
Uno de los lienzos más interesantes de la colección se encuentra aquí, representa a la “Reina Victoria Eugenia” y está firmado por el conocido pintor valenciano Joaquín Sorolla y dedicado por Su Majestad. También hay retratos de una infanta o de “La niña de la paloma”, obras anónimas.
Texto: J.A.S.C.