Titulares de la Hermandad del Caído de Córdoba: Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad

Los Titulares

        La imagen de Nuestro Padre Jesús Caído fue donada por el maestrescuela Francisco Antonio Bañuelos y Murillo a mediados del siglo XVII. Se trata de una obraNuestro Padre Jesús Caído anónima, fechada a principios de la segunda mitad del seiscientos, y a la que, generalmente, se le encuadra en el entorno del escultor granadino Pedro de Mena.
        El momento representado es una de las tres caídas que Cristo sufrió camino del Monte Calvario, aunque en este caso procesione solo. De rodillas, apoya su mano derecha sobre una piedra, mientras que con la izquierda sostiene la Cruz. A su vez, gira levemente su cabeza hacia la derecha, dejando caer su espesa melena de cabello natural, que oculta la original, tallada.
        El rostro del Señor está caracterizado por su mirada baja, perdida, frunce ligeramente el ceño evidenciando un contenido gesto de dolor. Las heridas producidas por las espinas de la corona, provocan un continuo goteo de sangre que resbala por el rostro, inclusive en la barba, concebida a base de mechones en paralelo.
        En la salida procesional del Jueves Santo, Nuestro Padre Jesús Caído viste con una túnica de terciopelo morado, decorada con bordados en hilo de oro, con motivos florales de gran calidad. El cinturón, igualmente es de hilo de oro, se muestra en clara sintonía con el dorado de las potencias y la corona de espinas. Además de lasNuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad cantoneras que decoran los extremos de la Cruz, que es de tipo arbóreo.
        Han sido numerosas las restauraciones sufridas por esta imagen, siendo la más reciente la efectuada por Miguel Arjona Navarro, realizada en 1979.

        La imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad llegó al Convento Carmelita a comienzos del segundo tercio del siglo XVIII. Se trata de una talla anónima ejecutada en el primer tercio del siglo XVIII.
        Imagen de candelero, de vestir, tiene tallados únicamente manos y rostro. Un rostro caracterizado por su mirada baja y ojos enrojecidos, que desemboca en un semblante de profunda tristeza. Su boca, entreabierta, y acusada nariz, hacen de ella una dolorosa de belleza muy característica.

Texto: J.A.S.C.