La imagen del Santísimo Cristo de la Clemencia es obra de escultor valenciano, afincado entonces en Córdoba, Amadeo Ruiz Olmos, realizada hacia el año 1939. La
talla fue comprada por los hijos del difunto Francisco Belmonte y González Abreu, quien había sido Hermano Mayor de la Cofradía, y donada posteriormente a la cofradía.
Se trata de un Cristo crucificado, sujeto al madero por tres clavos, muerto en la Cruz, casi totalmente desnudo, a excepción del minúsculo sudario, de excepcionales pliegues y anudado en el lado derecho, que tapa el cuerpo del Señor. De una complexión física importante, sus levemente arqueados brazos sostienen el cuerpo inerte de Jesús. Una obra de gran simetría, a excepción del suave giro de las piernas a la izquierda, en contraste con la cabeza, que cae desplomada hacia la derecha.
El rostro, de bellas y marcadas facciones, muestra al Señor dormido, sereno, de extremada dulzura y nobleza. Sus cabellos han sido concebidos a base de mechones ondulados, al igual que su barba, que enmarca su boca entreabierta.
La imagen de Nuestra Señora de los Dolores es obra del escultor granadino Juan Prieto, realizada en 1719. Citado autor realizó una primera dolorosa un año antes, pero no gustó, por lo que hizo un nuevo rostro, el que hoy conocemos.
Se trata de una imagen de talla completa. Pero con motivo de su Coronación Canónica en 1965, el Obispo pensó que no era litúrgico coronar un candelero, por lo que se encargó un cuerpo al imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo. De poco sirvió, ya que continuó siendo venerada como imagen de vestir.
Su pálido rostro, de notable hermosura, dota a la imagen de gran expresividad a la vez que dulzura. Sus alargados ojos, entreabiertos, cansados, dejan caer cuantiosas lágrimas que resbalan por las suaves mejillas de la Señora. Sus curvadas cejas y su fruncido ceño desvelan una expresión de dolor contenido.
De gran valor artístico es la corona de la Señora, obra de Rafael Peidró Dueñas, obra maestra de la orfebrería cordobesa del siglo XX. Está labrada en plata sobredorada, con incrustaciones de brillantes, zafiros y rubíes.
Texto: J.A.S.C.