Los titulares de la Hermandad de la Estrella de Córdoba: Nuestro Padre Jesús de la Redención y Nuestra Señora de la Estrella

Los Titulares

        El artista elegido por esta joven cofradía para erigir la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención fue el cordobés Miguel Ángel González Jurado, que finalizó la talla en el año 1992. Pese a ser una imagen de vestir está completamente tallada, enNuestro Padre Jesús de la Redención madera de cedro.
        Se nos presenta al Señor de pie, maniatado y con el torso ligeramente inclinado hacia delante, a la vez que gira levemente la cabeza hacia su derecha. El rostro no refleja huellas del martirio, mirada baja, ensimismada, sumisa. Viste con una túnica de color morado, lisa, donde destaca un cordón de oro regalado por la Cofradía de la Expiración, que procesiona el Viernes Santo.
        El misterio, a excepción de la imagen del Señor que encabeza la escena, es completado por otras seis imágenes, todas ellas salidas de la gubia de Miguel Ángel González Jurado. La escena representa el momento en que Jesús comparece ante el Sumo Sacerdote Caifás, entronizado, pensativo, escuchando las imputaciones que los dos sanedritas vertían sobre Jesús. Ante él uno de los romanos, con su casco bajo el brazo, mientras que el otro parece mantener un diálogo con el Señor, a la vez que agita su brazos. La última de las figuras es la de un esclavo negro que abanica a Caifás. En definitiva, un grupo compositivamente bien estructurado. Nuestra Señora de la Estrella

        La Imagen de Nuestra Señora de la Estrella procesiona desde este pasado año 2009 por las calles de Córdoba tras el Señor Redentor. Posiblemente estemos ante uno de los estrenos más esperados y celebrados por la Córdoba Cofrade, la cual esperaba con entusiasmo su paso por la tarde del Lunes Santo.
        Obra del escultor sevillano Juan Ventura, fue realizada en el año 1986. Se trata de una imagen de candelero, de vestir, muy expresiva. Su rostro muestra una enorme tristeza reflejada en numerosas lágrimas que brotan de sus ojos entreabiertos. De mirada baja, afligida, cejas ligeramente curvadas, posee ese triángulo del entrecejo tan característico en las dolorosas “sevillanas” de este momento, recordar obras como la Virgen de la Merced de Buiza o el Buen Fin de Hernández León. Su pálido rostro, sus labios carnosos entreabiertos, hacen de esta dolorosa de rostro tan expresivo una de las imágenes más esperadas y queridas de nuestra Semana Santa.

Texto: J.A.S.C.