La imagen de Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento es obra de Antonio Dubé de Luque, realizada en 1990, sustituyendo a la anterior de Antonio astillo Ariza, del año
1955, que se encontraba deteriorada.
El misterio representa el momento en que Jesús, que se encontraba orando en el Huerto de Getsemaní, es prendido por un grupo de guardianes del templo guiados por Judas.
Encabezando el acto se encuentran, a un lado, un sayón vestido con faldellín corto que sostiene la cuerda con la que el Señor es maniatado, al otro lado, un soldado romano, vestido también con faldellín corto, coraza, capa y un caso provisto de un frondoso plumaje blanco. Entre ellos Jesús, preso, sumiso ante la suerte que le aguarda. Tras de sí un segundo romano con vestimentas similares al anterior. En un segundo término, observando el acontecimiento, tres imágenes correspondientes a los apóstoles San Pedro, Santiago y San Juan, todos ellos obras del cordobés Antonio Bernal. San Pedro, que cortó una oreja al criado del Sumo Sacerdote aparece
empuñando una espada. De espaldas a la escena, junto al olivo, Judas se arrepiente de la traición.
El Señor es presentado de pie, maniatado por delante, vestido con una túnica burdeos lisa, colgándole del cuello un cordón de hilo de oro. Sus densos cabellos y poblada barba enmarcan un hermoso rostro de tez morena, de facciones marcadas que denotan sumisión y humildad.
La imagen de Nuestra Señora de la Piedad es obra del imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, realizada hacia 1958. Se trata de una de sus dolorosas más aplaudidas pero, desde su creación, ha sufrido numerosas intervenciones que le han hecho perder su aspecto original casi por completo. Pese a ello, se trata de una dolorosa caracterizada por su dulce y expresivo rostro, que goza de gran popularidad y devoción en su barrio.
Texto: J.A.S.C.