Los titulares de la Hermandad de la Sentencia de Córdoba: Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de Gracia y Amparo

Los Titulares


        La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia fue realizada hacia 1945 por el imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo. Pero de aquel misterio que realizara a mediados del siglo pasado no queda más que la talla del Señor.
        La composición original presentaba a Jesús de espaldas al pueblo o, lo que es loNuestro Padre Jesús de la Sentencia mismo, ante Pilatos, que estaba flanqueado por un soldado y un sanedrita. El Señor tenía las manos atadas a la espalda, de modo que se estaba representando la segunda comparecencia ante Pilatos. De ahí que el escultor optara por representarlo sin señales de violencia y con un rostro sereno, mirando a su interlocutor.
        En 1946 la hermandad toma la decisión de cambiar la advocación de su titular, que por entonces era “Jesús ante Pilatos”, por la de Jesús de la Sentencia. El Señor fue trasladado a la cabecera del paso, mirando en este caso hacia el pueblo y con las manos atadas, pero ahora las manos pasarían a estar por delante. Es entonces cuando el misterio que diseñara en su momento Cerrillo quedó desvirtuado.
        En el año 1990 se le encarga al escultor cordobés Miguel Ángel González Jurado la realización de un nuevo misterio, pero respetando la Imagen Titular. El nuevo misterio se basaría en el Evangelio de San Mateo, que es el evangelio que más se detiene en el proceso político al que fue sometido Jesús. La imagen del Señor se mantiene en la cabecera del paso, a su izquierda es colocado un soldado romano, a la derecha Barrabás amarrado por otro soldado. Al fondo aparece la figura de Poncio PilatosMaría Santísima de Gracia y Amparo, entronizado, ante el que se encuentran un miembro del sanedrín que señala al Señor, y Claudia Prócula arrodillada.

        María Santísima de Gracia y Amparo protagoniza uno de esos curiosos casos en los que una imagen llega a ser olvidada por completo en los sótanos de una Iglesia, y al cabo del tiempo, es sacada del olvido e incluso pasa a ser acreedora de una gran devoción popular. Pues esto es lo que sucedió con esta talla anónima cuando Fray Ricardo de Córdoba la liberó de los sótanos de la Iglesia de San Nicolás de la Villa.
        La Hermandad pensó en un primer momento en la figura del escultor sevillano Luís Álvarez Duarte para que realizara la restauración de la talla, pero finalmente se decidió por Rafael Ortí Meléndez-Valdés. En 1976 la imagen es bendecida bajo la advocación de Gracia y Amparo.
        Es muy complicado hacer una valoración objetiva de esta talla debido al mal estado de conservación que poseía, además de la amplia restauración que realizó el citado Rafael Ortí. Se trata de una Virgen de candelero, con facciones muy marcadas, tez pálida que denota un tremendo dolor.

Texto: J.A.S.C.