El origen de la Semana Santa de Córdoba

Los Comienzos de la Semana Santa

        Son muchos los cofrades, entendidos y estudiosos de esta especial celebración religiosa que ahora nos ocupa. Son también numerosos los objetos de debate entreStmo. Cristo del Amor cuando procesionaba acompañado de los ladrones, la Virgen de los Dolores y San Juan éstos, caso del andar de los titulares por las calles de nuestra ciudad, qué música es la idónea o no para el buen transcurrir de la procesión, a qué orfebre debe encargarse el diseño de los nuevos varales del paso de palio… pero pocas veces, al menos en mi corta experiencia como cofrade, nos preguntamos a cerca del Origen de la Semana Mayor, ¿de dónde proviene esta peculiar manera de conmemorar la muerte y resurrección de Jesucristo?
        Para el profesor y periodista Don Antonio Varo Pineda, acreditado cofrade cordobés y pregonero de la Semana Santa de Córdoba en el año 1986, existe un gran paralelismo entre el antiguo Teatro Religioso y las actuales procesiones de Semana Santa. Varo parte de la idea de que en la gran mayoría de los pasos, en clara referencia a los misterios (pasos en los que se representan escenas de la Pasión de Cristo: La Entrada Triunfal, El Prendimiento, La Coronación de Espinas…), la situación y simbología de las imágenes nos ponen ante una situación casi teatral, incluso llega a plantear la posibilidad de que ambos posean el mismo origen, aunque hoy día se nos antojen dos realidades totalmente distintas. Nuestro Padre Jesús del Calvario con pelo natural y acompañado de un cirineo
        Si nos remontamos a la Edad Media recordaremos que, pese a una breve interrupción debida a un concepto negativo del teatro, la actividad escénica en las ceremonias religiosas fue muy usual. Apenas consistían las representaciones en lecturas de pasajes evangélicos por parte de varios sacerdotes. Con el tiempo, las escenas evangélicas fueron adquiriendo una mayor complejidad que, unida a la introducción de elementos profanos, sacaron las representaciones de los templos y fue marcándose, poco a poco, la diferenciación entre el teatro religioso y el profano.
        El Teatro Religioso fue evolucionando como tal, sin embargo, debemos hacer una nueva distinción, ya que una parte del mismo confirió una mayor importancia al aspecto meramente teatral, mientras que el otro se encontró más cercano a la liturgia, siendo éste último, para Antonio Varo, el que nos conducirá a las actuales procesiones de Semana Santa.
        Al salir del templo las representaciones, surgió una nueva problemática, ¿cómoNazareno portando un Farol debía de representarse a Jesucristo, la Virgen María o los Apóstoles sin caer en la indignidad o en la irreverencia? Los rostros carnales y cotidianos del pueblo fueron dando paso a las máscaras o las imágenes sagradas, siendo éstas últimas las que, por su hieratismo y majestuosidad, mejor se adaptaron a lo representado. Por otro lado, caben destacarse los pasos alegóricos que hasta hace poco más de 30 años aún procesionaban por nuestras calles; los personajes eran actores, generalmente niños, que permanecían quietos en los pasos, que avanzaban sobre ruedas.
        La consolidación de la imagen como autentica protagonista de la escenografía procesional no erradicó el problema de la participación del pueblo en la puesta en escena, de ahí que apareciera la figura del nazareno que, como todos sabemos, ha llegado hasta nosotros y, sin duda alguna, se ha erigido como elemento indispensable del guión procesional.

Texto: J.A.S.C.