CÓRDOBA ROMANA

Palacio de Maximiano Hercúleo

Las primeras noticias que aluden a posibles restos en la zona se remontan a 1922, cuando Joaquín María de Navascués, con motivo de una reforma en la red ferroviaria, detectó el criptopórtico - del cual excavó un total de 18 m de la colmatación de su interior - y uno de los edificios asociado al mismo, conservado en ese momento su pavimento.

Años más tarde (1955), Samuel de los Santos Gener, previa recopilación de datos referentes a posibles restos arqueológicos en la zona, localiza una serie de estructuras durante unas reformas urbanísticas en la "Colonia de la Paz" y los antiguos depósitos de CAMPSA.

Sin embargo, la historia reciente del Palacio de Maximiano Hercúleo parte de la primavera de 1991, cuando las obras de soterramiento de la "playa de vías" para la construcción de la nueva estación de ferrocarril, ponen al descubierto y destruyen buena parte del yacimiento. Tras la denuncia, se produce una serie de campañas de excavación que ponen de manifiesto la espectacularidad del monumento aunque no impide la consecución de las obras.

Actualmente, los restos conservados (una tercera parte del conjunto), ha quedado en la Historia como un episodio negro de la arqueología cordobesa y andaluza, como muestra patente de la desidia por parte de los organismos responsables y de la precaria política proteccionista del patrimonio arqueológico cordobés.

Las sucesivas campañas de excavación que vienen desarrollándose desde 1991 hasta la fecha han puesto al descubierto un conjunto monumental de grandes proporciones construido entre finales de siglo III d. C y principios del IV d. C. Las interpretaciones sobre el monumento han vacilado entre un centro episcopal impulsado por Osio o un Complejo Palatino bajoimperial, siendo este último el comúnmente aceptado por la comunidad científica. Fue mandado construir como palacio y sede del emperador tetrarca Maximiano Hercúleo entre el 296 y 297 d. C. en su campaña pacificadora por el sur de Hispania y el Norte de África. Este complejo se convertirá en la sede oficial del emperador de cara a un control más efectivo del occidente romano. Se ubicó a extramuros de la ciudad, a unos 600 metros del ángulo noroeste del recinto amurallado, amortizando una villa suburbana de época altoimperial.

El complejo palatino, de cuatrocientos metros de largo por doscientos de ancho, se organiza en torno a un criptopórtico de trazado semicircular, a modo de exedra de 109 metros de diámetro, con galería subterránea. Una serie de lucernarios, intercalados entre sí, permitían la entrada de luz al interior.

El resto de los edificios se aglutinan alrededor del mismo, cuyo acceso se realizada a través de un pasillo porticado de columnas. En la cabecera del criptopórtico y en su eje axial, se localizada el edificio principal, el aula central, de planta basilical coronada con un ábside. Fue el lugar elegido para las audiencias imperiales. Al norte del Aula central se situaron las termas, de carácter privado reservado al emperador y sus más allegados, de las cuales se han excavado e identificado buena parte de sus estancias.

Situados a ambos lados del edificio principal, y dispuestos en torno al pórtico semicircular, se construyeron dos edificios de iguales características morfológicas. El mejor conservado, situado al norte, conserva parte de sus pavimentos, realizados con mosaicos geométricos y vegetales. Por su cercanía con el aula central, pudieron servir de edificios de audiencia para los altos cargos de la administración imperial o la propia corte.

Igualmente, en los extremos norte y sur del criptopórtico se situaron sendos edificios de planta similar, Trichora Norte y Sur respectivamente. Su planta consiste en dos muros paralelos que definen tres naves longitudinales, y aspecto exterior poliabsidiado (tres al fondo y dos en un lateral). La trichora norte fue reutilizada en época tardoantigua como centro de culto cristiano, interpretada como la supuesta basílica martirial de San Acisclo.

Por último, el Palacio de Maximiano Hercúleo se completa con una serie de dependencias situadas algo más alejadas del centro político del Palatium, y que se han interpretado como las viviendas privadas del emperador.

Buena parte del complejo, es reutilizado en época visigoda como centro de culto cristiano, y posteriormente en época islámica sus terrenos fueron ocupados por uno de los arrabales noroccidentales de Qurtuba.

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Texto: Fran Peña.

  • Vista aérea del Palacio de Maximiano Hercúleo en Córdoba
  • Restos arqueológicos del Palacio de Maximiano Hercúleo en Córdoba
  • Restos arqueológicos del Palacio de Maximiano Hercúleo en Córdoba
  • Restos de policromía en el Palacio de Maximiano Hercúleo de Córdoba
  • Restos arqueológicos del Palacio de Maximiano Hercúleo en Córdoba
  • Entrada al Palacio de Maximiano Hercúleo en Córdoba
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