MEZQUITA - CATEDRAL

Un Crucero Catedral dentro de una antigua Mezquita

Comenzaremos el estudio del Crucero Catedralicio haciendo referencia a una polémica que ha acechado a las obras del mismo desde tiempos remotos. ¿Quién no ha oído nunca la cuestión de que en Córdoba se podría haber creado una Catedral sin necesidad alguna de reconstruir gran parte de la Mezquita? ¿Quién no ha oído, o leído, las famosas palabras del Emperador Carlos I de España descalificando las nuevas obras? ¿Hubiera llegado hasta nosotros el edificio musulmán en el caso de que éste hubiera permanecido inalterado a lo largo de los años? Sería muy complicado e injusto, realizar un análisis de la Mezquita-Catedral de Córdoba obviando estas cuestiones, si bien, es nuestro deseo el desvincularnos de todo tipo de creencias e ideologías al realizarlo.

Son cada vez más los historiadores y estudiosos de este gran edificio los que sostienen que, de no haberse realizado las obras del crucero y capillas, éste no hubiera llegado hasta nosotros. ¿Qué hubiera pasado si, en lugar de ser utilizado como lugar sagrado, de culto, hubiera sido empleado para otros menesteres? Sin duda tras realizar esta pregunta me llega a la mente la imagen del Partenón ateniense que, tristemente, fue empleado como polvorín. En efecto, "un caso muy extremo has elegido" diría más de un lector, pero ¿de qué podría haber servido la mezquita de haberse erigido, pongamos el supuesto, una Catedral en cualquier otro lugar de la ciudad? Lo cierto es que son numerosos los interrogantes, es más, nunca acabaríamos esta introducción si los planteáramos todos ellos. ¿Hubiera sobrevivido el edificio? Los científicos dicen que no, de hecho podríamos asegurar que ha llegado de forma "casi milagrosa", si atendemos, por ejemplo, al estado en que se encontraba antes de la "restauración" comandada por Ricardo Velázquez Bosco, y nosotros creemos, desde nuestro humilde punto de vista, que tampoco.

No menos polémica es la supuesta frase que acuñara el Emperador Carlos I de España y V de Alemania al conocer el alcance de las obras: "Yo no sabía que era esto; pues no hubiera permitido que se llegase a lo antiguo, porque hacéis lo que puede haber en otras partes y habéis deshecho lo que era singular en el mundo". Lo cierto es que no hubo consenso desde un principio entre los propios miembros del cabildo, pero éstos nunca llegaron a reconocerlo públicamente, sino todo lo contrario, mostrando su apoyo al Obispo Alonso Manrique, auténtico impulsor de las obras. Por otro lado, el proyecto sufrió una gran presión popular, como delata el texto de Antonio Toro, escribano general del Concejo Municipal: "… pregonó por las calles y plazas de la ciudad la pena de muerte para albañiles, canteros, carpinteros y peones que aceptaran el contrato para trabajar en la demolición de parte de la antigua Mezquita. Antes aún de su conclusión, el canónigo José Aldrete, en nombre del obispo y del cabildo, dirán que se comenzó «non prudenti consilio»". Nos encontramos entonces en un ambiente algo crispado en la ciudad debido al inicio de las obras del crucero, si bien el Emperador recibió varios informes de la situación, instando a la continuación de las mismas.

Para Alberto Villar, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba, la conclusión es clara al respecto: "… es una falacia, probablemente romántica, probablemente inventada… No podía lamentarse de este modo un Emperador capaz de promover un palacio como el que lleva su nombre sobre el corazón de la Alhambra. Hoy sabemos que el rey Carlos vino a Córdoba en 1526 de paso para Sevilla". Si a esto último le unimos que con 26 años (nació en 1500) apenas sabía hablar castellano la conclusión es más clara aún. Y nos remitimos, en último término, a la cuestión que nos formula Recio Mateo: ¿Cómo un monarca católico, en lucha continúa contra el Islam turco, que conocía la transformación de Santa Sofía en Mezquita, iba a arrepentirse de la transformación de la Mezquita del "infiel" al símbolo católico…?

Texto: J.A.S.C.

  • Altar Mayor de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Brazo norte del Crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Púlpito en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Órgano situado en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de la Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Bóveda que cubre la nave principal del crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle del trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Relieves del trasaltar de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Bóveda que cubre el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Brazo sur del Crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Púlpito en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de la Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • 'San Pedro' preside el trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle del trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de uno de los relieves del trasaltar de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Altar Mayor de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Brazo norte del Crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Púlpito en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Órgano situado en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de la Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Bóveda que cubre la nave principal del crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle del trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Relieves del trasaltar de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Bóveda que cubre el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Brazo sur del Crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Púlpito en el crucero de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de la Sillería de Coro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • 'San Pedro' preside el trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle del trascoro de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Detalle de uno de los relieves del trasaltar de la Mezquita-Catedral de Córdoba