MEZQUITA - CATEDRAL

Segunda ampliación por Al-Hakam II

El crecimiento de la población musulmana de la capital del califato en el siglo X obligó al segundo Califa, Al-Hakam II (961-976), a emprender una nueva ampliación de la mezquita, que quizá sea la más rica y original de todas. Dicha afirmación se sustenta en la excelente interpretación ornamental del conjunto, en el que se consiguió un efecto escenográfico no igualado ni antes ni después; en segundo lugar, sobresale la actuación de los constructores para obtener el máximo efecto decorativo con un replanteamiento arquitectónico no arriesgado; en tercer lugar, el ya citado respeto a las edificaciones anteriores de la mezquita; en cuarto lugar, la presencia en nuestra capital de artesanos bizantinos expertos en el mosaico, reflejo de las fluidas relaciones entre Córdoba y Constantinopla; y, finalmente, la calidad alcanzada en cuanto al diseño y realización de entallados por los talleres de Medina Azahara.

La ampliación se realizó entre los años 961-965. El Califa Al-Hakam II encargó la dirección de los trabajos a su primer ministro (hayib), Yafar Ibn Abd al-Rahman. En las inscripciones presentes en el Mihrab aparecen los nombres de otros artífices de la obra. Dicha ampliación consistió en la prolongación de las 11 naves de la mezquita hacia el Sur, añadiéndoles 12 tramos más y un doble muro de la qibla. Puede decirse que el espacio aumentado puede constituir en sí mismo una mezquita dentro de la mezquita. La qibla anterior fue sustituida por unos potentes arcos de herradura polilobulados, que hacen de fachada interior e indican al visitante o al fiel musulmán, que está en una zona arquitectónica nueva.

En la nave central el arco de entrada da paso a un espacio abovedado de planta cuadrangular, que cumple la función lucernario y servía al fiel musulmán como señal de que empezaba el espacio reservado a la máxima autoridad política y religiosa, la Macsura. Dicho espacio estaba acotado, según las fuentes islámicas, por una valla alta de madera tallada y cerrado por una rica puerta forrada de oro y plata, con jambas de ébano. El lucernario estaba cerrado por 3 pantallas de arcos polilobulados y entrelazados, conservándose de éstas sólo 2: las del Sur y Este (la otra desapareció para construir la Capilla Mayor de la Catedral en el siglo XV). Los arcos se disponen sobre un doble orden de columnas de distinto módulo: el orden superior soporta 3 arcos de herradura, y el inferior 3 lobulados, que se corresponden con los que en las naves hacen función de entibo. Sobre las claves de los arcos inferiores se elevan tramos de lóbulos que se entrelazan para simular unos arcos, pero la finalidad de esto es sólo decorativa.

La cubierta consiste en una cúpula formada por una bóveda de 8 nervios, que se cruzan dejando en el medio un hueco cuadrado y alrededor otros triangulares y rectangulares. Estos huecos se decoran con bovedillas agallonadas o nervadas. La luz penetra mediante una corona de ventanas de arcos lobulados, que se abren en el muro entre los citados nervios. Este esquema se repite, de forma más perfecta, en los 3 lucernarios que se elevan delante del Mihrab, siendo de ellos el central el más espectacular del conjunto. A destacar los riquísimas teselas, obra de artesanos bizantinos, que adornan los nervios de la cubierta. Las teselas, hechas de pasta vítrea, están recubiertas de oro o tratadas con brillantes coloraciones que alternan con otras de mármol.

En cuanto a la portada del Mihrab su zócalo cuenta con placas de mármol tallado con decoración de ataurique. El arco central reposa sobre jambas, en las que se integraron las columnas del Mihrab de Abd al-Rahman II; está enmarcado por un alfiz, cuyas albanegas tienen como adorno entallados de roleos vegetales. Un friso, especie de segundo alfiz, tiene inscripciones laudatorias a Alá realizadas en mosaico sobre fondo azul. Una serie de arcos polilobulados ciegos rematan el conjunto. La cámara que constituye el Mihrab es el lugar más sagrado de la mezquita, por ser el lugar donde está expuesto el libro sagrado de los musulmanes. Tiene planta ochavada y en alzado lleva un zócalo de placas de mármol, y sobre él un friso tallado, decorado con 5 arcos ciegos polilobulados y perfilado con versículos del Corán. La cubierta es de yeso tallado en forma de concha.

La estructura de la sala de oración es muy parecida a la del Mihrab. La nave central fue más ricamente decorada, en proporción a su categoría. Las columnas cuentan con fustes escogidos meticulosamente, alternándose mármol y jaspe en tonos rojo y azul, y están rematadas por capiteles de pencas, alternando a su vez, los de orden corintio y compuesto. Los techos de vigas talladas de la macsura son los más ricos de la mezquita, y su restauración se debió a Ricardo Velázquez Bosco en la segunda mitad del siglo XIX.

Por último, se abrieron tres puertas nuevas a la fachada de poniente, que desarrollaban el modelo de la citada Puerta de los Visires, aunque transformadas por los cambios seculares en el edificio: la central, llamada Postigo de Palacio, es una recomposición de estilo gótico; las laterales – del Espíritu Santo y de San Ildefonso – se deben a la restauración de Ricardo Velázquez Bosco. De las correspondientes al lado de levante quedan restos en el antiguo muro exterior que quedó integrado en la ampliación de Almanzor.

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Texto: Jesús Pijuán.

  • El lucernario le decía al creyente que se acercaba al lugar reservado a las autoridades políticas y religiosas
  • Una bóveda de 8 nervios cubre el Lucernario de Villaviciosa en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Mihrab y Macsura de la ampliación de Al-Hakam II en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Una seria de arcos trilobulados descansan sobre el alfiz del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Cubierta del espacio que antecede al nicho del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Una de las puertas que dan acceso al sabat de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Lucernario de Villaviciosa se encuentra en la ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Espacio que antecede a la Macsura y Mihrab en la ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Mihrab y Macsura de la ampliación de Al-Hakam II en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Inscripciones laudatorias a Alá decoran el Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Cubierta del espacio que antecede al nicho del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba está cubierto por una bóveda con forma de concha
  • Una de las cubiertas de la Macsura de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El lucernario le decía al creyente que se acercaba al lugar reservado a las autoridades políticas y religiosas
  • Una bóveda de 8 nervios cubre el Lucernario de Villaviciosa en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Mihrab y Macsura de la ampliación de Al-Hakam II en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Una seria de arcos trilobulados descansan sobre el alfiz del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Cubierta del espacio que antecede al nicho del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Una de las puertas que dan acceso al sabat de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Lucernario de Villaviciosa se encuentra en la ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Espacio que antecede a la Macsura y Mihrab en la ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab que constuyó el Califa Al-Hakam II para la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Mihrab y Macsura de la ampliación de Al-Hakam II en la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Inscripciones laudatorias a Alá decoran el Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • Cubierta del espacio que antecede al nicho del Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba
  • El Mihrab de la Mezquita-Catedral de Córdoba está cubierto por una bóveda con forma de concha
  • Una de las cubiertas de la Macsura de la Mezquita-Catedral de Córdoba