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Acaba de finalizar la Cata del Vino 2017 Montilla-Moriles. A modo de feria de muestras, muchos cordobeses han podido disfrutar de los buenos caldos que proporciona nuestra tierra, conocidos como D.O. Montilla-Moriles. La Denominación de Origen es una indicación geográfica aplicada a productos alimenticios, preferentemente de carácter agrícola, con una calidad y característica asociada a la zona geográfica donde se produce, transforma, elabora o envasa. Evidentemente, la D.O. Montilla-Moriles se refiere a la Campiña cordobesa; una amplia comarca con abundantes viñedos limitada por los ríos Guadalquivir, Guadajoz y Genil, y por las sierras de la Subbética al sur. Incluso dentro de esta extensa zona aún podemos centrar nuestra atención en una producción de calidad superior en las tierras albarizas de la Sierra de Montilla y Moriles alto, de donde toma su denominación oficial.

Cata del Vino 2017

Este año en la Cata del Vino han participado 29 bodegas de la D.O. Montilla-Moriles. Una excelente selección de vinos entre los que cabe destacar el Fino, Amontillado, Oloroso, Pedro Ximénez y Cream, acompañados de blancos jóvenes y vinos ecológicos. Ya son 34 años que esta D.O. nos deleita con sus buenos vinos en abril, como preludio a las llamativas fiestas florales del mayo cordobés.

A pesar de las muchas poblaciones productoras de vino que forman parte de esta D.O. cordobesa, fue Montilla la que desde mediados del siglo XIX inició los trámites para crear un Consejo Regulador del vino en esta tierra. La denominación completa, tal cual es hoy, empezó a sonar a partir de 1891, con motivo de celebrarse el Arreglo de Madrid, revisado en Washington en 1911 y ratificado en La Haya en 1925. Pero, es el Estatuto de la Viña y el Vino de 1932 el que ampara legalmente los nombres de Montilla y Moriles para que puedan ser usados en exclusiva y de manera conjunta por los elaboradores y criadores de los pueblos ubicados en su zona de producción y crianza. Los problemas burocráticos durante la Guerra Civil provocaron que la fundación del Consejo Regulador se pospusiera y no se hiciera oficial hasta 1944; aprobando al año siguiente su reglamento. En la actualidad, las localidades que forman parte de la zona de producción de la Denominación de Origen, son Montilla, Moriles, Doña Mencía, Montalbán, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil, en su totalidad y en parte los de Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán-Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella.

Uva Pedro Ximénez en Moriles

La calidad particular de estos vinos se obtiene principalmente de las tierras albarizas de terrenos ondulados y blancos, acompañados de un subsuelo con un alto grado de capacidad para retener la humedad. El color blanquecino del suelo es la muestra más visible de ello. Por otro lado, el clima es otra de sus características fundamentales, ya que incide directamente en el correcto desarrollo del vino en sus distintas etapas: maduración, fermentación, crianza… Por último, la uva Pedro Ximénez que cubre el 95% de los terrenos, es la más importante de esta D.O., pues se requiere que el 100% del mosto proceda de ella para la elaboración de los finos, amontillados, olorosos y el Pedro Ximénez, según dicta el Consejo Regulador.

Ya sabe, si viaja a Córdoba, no dude en probar nuestros vinos en cualquiera de sus variedades. A la hora de tapear o incluso con la comida, una copa de Montilla-Moriles proporciona un maridaje excelente con cualquier plato.

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