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Comenzamos el año con una nueva serie de artículos que dedicaremos a uno de los elementos más visibles y menos conocidos de nuestra Mezquita Catedral: las capillas.

Las fundaciones privadas para enterramiento comenzaron en el siglo XIII, tras la consagración de la antigua mezquita como iglesia. Hoy, 25 de enero, se celebra la Conversión de San Pablo, y a la capilla con esta advocación queremos dedicar este artículo.

La capilla de la Conversión de San Pablo también se conoció como la capilla de los Muñices, por su fundador, Pero (o Pedro) Muñiz de Godoy, a quien se le concede el espacio tras la Capilla Real para lugar de enterramiento, en el último tercio de 1300. No tenemos muchos datos sobre la misma, salvo que en el siglo XVI estaba en malas condiciones y el cabildo se planteó su demolición. Sus descendientes inician un pleito y consiguen preservarla. Es así como años después don Fernando de Carrillo se hará cargo de las obras de reconstrucción, que se llevan a cabo entre 1610 y 1616. Una inscripción en la portada de la capilla es la que proporciona esta información:

«Acabóse año de 1616»

Tampoco tenemos datos concretos sobre sus autores, aunque dada la similitud entre la bóveda del Coro de la catedral y la cubierta de esta capilla, es más que probable que el artífice fuera Blas de Masavel, el que por entonces era maestro mayor y que había trabajado a las órdenes de Juan de Ochoa, maestro que realiza las obras en el coro. También por similitud, es posible que el mismo autor de las yeserías de las cubiertas del crucero y coro trabajara en las de esta capilla, Juan Gutiérrez.

La capilla tiene planta rectangular, ocupando el ancho de 3 intercolumnios en una de las naves correspondientes a la ampliación de al-Hakam II. La portada se dispone al este, frente al altar el cual ocupa el único muro completamente macizo de la capilla.

Vista de la bóveda de la capilla. Fuente: diariocordoba.com

Siguiendo la del coro, como ya queda dicho, la capilla se cubre con bóveda de cañón con lunetos, cuya banda central se decora con un relieve de la Coronación de María; a ambos lados, dos mártires cordobeses, San Pelagio y Santa Flora. En los lunetos de los extremos se dispone los cuatro padres de la Iglesia latinos: San Gregorio Magno, San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín; los dos lunetos centrales los ocupan Santiago y las Lágrimas de San Pedro. Entre lunetos se disponen relieves, que representan a San Juan Bautista, San Eulogio de Córdoba, San Juan Evangelista y Santo Tomás.

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Retablo de la capilla de la Conversión de San Pablo. Autor: Olivier Bruchez (wikipedia.org)

El retablo, que ocupa el muro oeste, se compone de banco, un único cuerpo con la imagen de San Pablo, que se remata con frontón partido y ático, con un relieve del martirio de San Pablo. Tanto el autor de la talla como del retablo son anónimos, si bien éste último se ha relacionado con Felipe Vázquez de Ureta. Quienes se acerquen estos días a la Capilla contemplarán el retablo sin su titular, ya que esta imagen participa en una exposición dedicada a Antonio del Castillo, hasta el 28 de febrero.

A ambos lados del altar, dos relieves con el apóstol Santiago y San Luis de Francia; bajo ellos, dos lienzos representan milagros de Jesús. Por último, dos inscripciones recuerdan al fundador de la capilla, Pedro Muñoz, y a Fernando de Carrillo, restaurador de la misma.
A la misma altura que los citados relieves, en el muro opuesto, otros tantos relieves flanquean la entrada principal, coronada con una imagen de la Concepcion de María: se trata de Luis, mártir de Córdoba, y Jesús María y José.

El escudo del fundador y otros con la insignia de la orden de Santiago completan el programa iconográfico, presente en diversos lugares de la capilla.

La capilla fue sometida en 2016 a una intensa restauración, tras la cual ha recuperado su imagen en la que resaltan los dorados que embellecen los estucos. Más notable, si cabe, fueron las labores llevadas a cabo en la reja que cierra la capilla, ya que se comprobó que tras varias capas de pintura negra conservaba la policromía original, que se recuperó tras las limpieza y restitución de algunas partes perdidas.

Portada de la capilla. Fuente: catedraldecordoba.es

Finalizamos este artículo con un enlace a un interesante vídeo donde encontrarán más información sobre la restauración, así como algunos detalles de la misma: https://www.youtube.com/watch?v=3cO02h7BQN4

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