Cuando llega la primavera, cuando los colores de las flores empiezan a explotar, cuando el olor del azahar impregna todo el ambiente, Córdoba se va de romería.

Exvotos del santuario íbero-romano de Torreparedones (Baena, Córdoba). Museo arqueológico de Córdoba. Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Museo_Arqueol%C3%B3gico_y_Etnol%C3%B3gico_de_C%C3%B3rdoba_003.jpg

Exvotos del santuario íbero-romano de Torreparedones (Baena, Córdoba). Museo arqueológico de Córdoba.
Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Museo_Arqueol%C3%B3gico_y_Etnol%C3%B3gico_de_C%C3%B3rdoba_003.jpg

Todos sabemos que una romería es la peregrinación a un santuario por razones de devoción o fe. Normalmente estos santuarios no suelen encontrarse demasiado alejados del conjunto urbano, en un paisaje montañoso. Allí, es el lugar al que se dirigen los peregrinos. Esta tradición tiene unos orígenes tan antiguos que se pierden en la noche de los tiempos. Así, sabemos que, en la Península Ibérica, antes de la llegada de los romanos, en época íbera, existían santuarios localizados siempre en lugares agrestes o vinculados con cursos de agua (arroyos, riachuelos, fuentes de aguas “milagrosas”) a los que las poblaciones de los alrededores acudían en días fijados del año para realizar rituales de tipo religioso y ofrecerles a sus divinidades regalos -exvotos- a cambio de favores.

En el mundo católico es una costumbre muy arraigada en las tradiciones populares y que se remonta a la época en la que los primeros cristianos caminaban hasta Roma (de ahí su nombre: “romeros”) para conocer de primera mano el lugar de muerte, descanso eterno y culto de Apóstoles y mártires. Con el paso del tiempo, el concepto se amplió a la visita de santuarios de diverso tipo: los Santos Lugares, en Jerusalén; la Virgen de Loreto, en Italia; la Virgen del Rocío, en Huelva; o Santiago de Compostela, al noroeste de nuestro país.

En la provincia de Córdoba existen romerías muy antiguas que gozan de gran popularidad como la de Nuestra Señora de Gracia de Alcantarilla, patrona de Belalcázar; la de la patrona de Torrecampo, Nuestra Señora María Santísima de las Veredas Coronada, que se celebra cada  de mayo; en Cabra, la romería de la Virgen de la Sierra, Patrona y Alcaldesa Perpetua de esta ciudad de sur de la provincia; o las dos que se celebran en honor de la Virgen de Araceli, en Lucena.

"Bajá" de la Virgen de la Sierra, Cabra. Imagen estractada de vídeo en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=d4PmYN1vg-c

“Bajá” de la Virgen de la Sierra, Cabra.
Imagen estractada de vídeo en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=d4PmYN1vg-c

En la capital, la primera de las romerías en celebrarse es la de Santo Domingo, que este año  de será el 17 de abril. El Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli, se encuentra en la sierra, a menos de 10 km. de la ciudad. Según la tradición, el Beato Álvaro de Córdoba, tras una estancia en Tierra Santa, fundó, a mediados de 1424, en las afueras de Córdoba el convento de Scala Coeli, donde se reproducía el Camino del Calvario. Algunos expertos opinan que esta tradición de rememorar los últimos momentos y pasos de Cristo camino de la Cruz, es el origen de la oración del “Vía Crucis”, tan popular en toda la Cristiandad. En este mismo lugar fue enterrado el Beato. Una de las leyendas vinculadas a este lugar cuenta que Álvaro se encontró en el camino del santuario a un pobre semidesnudo, famélico y tan enfermo que parecía que iba a morir en cualquier momento. El santo lo recogió, lo envolvió con su capa y lo llevó a hombros hasta Santo Domingo. Allí, lo dejó en la puerta mientras buscaba a sus hermanos para que lo ayudaran; al volver, el pobre había desaparecido y en su lugar encontraron una talla de preciosa factura de Cristo Crucificado. Consecuencia de este milagro, dicha talla recibe culto con gran devoción y es, junto con la tumba del Beato Álvaro, la que, desde época muy temprana, recibe la visita de miles de cordobeses que peregrinan a tan sagrado lugar.

La romería, tal y como la conocemos hoy en día, comenzó a celebrarse en 1964. La comitiva, formada por carrozas engalanadas, gente a pie, a caballo, en bicicleta, en coche o en moto, parte desde el entorno de las avenidas de la Victoria o República Argentina, para dirigirse al santuario. Allí, les espera un día de convivencia, rezos, alegría, música y comida hasta que, al anochecer, emprenden el camino de vuelta a la ciudad.

Carrozas y jinetes se dirigen al santuario de Santo Domingo durante la romería de 2012. Imagen: http://scalacoeliop.blogspot.com.es/2012/04/los-cohetes-de-santo-domingo-despiertan.html

Carrozas y jinetes se dirigen al santuario de Santo Domingo durante la romería de 2012.
Imagen: http://scalacoeliop.blogspot.com.es/2012/04/los-cohetes-de-santo-domingo-despiertan.html

También en la sierra, a unos 7 km. de la ciudad, se encuentra el santuario de la Virgen de Linares, cuya romería se celebra este año el 4 de mayo (primer domingo de mayo). Nos encontramos ante una de las tradiciones cordobesas más antiguas ya que se remonta a la época de la conquista cristiana de la ciudad. Según el acervo popular, el lugar en el que se encuentra el santuario, fue punto de parada de Fernando III antes de tomar Córdoba en 1236. Allí, en una antigua torre de vigilancia, depositó el rey una imagen de la Virgen a la que rezaba antes de cada batalla. Tras el triunfo castellano, la talla quedó en ese lugar, que fue fruto de una creciente devoción hasta que se construyó una iglesia junto a tan importante lugar a lo largo del siglo XIII. La talla de la Virgen Conquistadora, como también se la conoce, está hecha en madera y representa a la Virgen María con el Niño en brazos. Ríos de tinta se han escrito sobre la antigüedad de la misma, datándola unos en el mismo siglo XIII y otros en el XVI. Sea como fuere, la devoción es inmensa y en muchas ocasiones se ha “traído” a la Virgen en procesión al centro de la ciudad para invocar su protección ante amenazas militares (la llegada de las tropas napoleónicas en 1808) o ante epidemias.

Santuario de Nuestra Señora de Linares. Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Santuario_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Linares_%28C%C3%B3rdoba,_Spain%29.jpg

Santuario de Nuestra Señora de Linares.
Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Santuario_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Linares_%28C%C3%B3rdoba,_Spain%29.jpg

Desde el año 1955 las Peñas Cordobesas y la Hermandad de Linares organizan anualmente la romería. Un día completo en el que, al igual que en el caso de Santo Domingo, los cordobeses se lanzan a la calle para recorrer en carroza, a pie o a caballo, los 6 km. que separan la ciudad del Santuario. Allí, tras la Misa y la ofrenda floral, un día de comida en el campo en el que no falta el tradicional “perol”.

Como ven, unas tradiciones centenarias en las que el carácter festivo y alegre y la devoción piadosa se unen en el incomparable marco de la sierra cordobesa.

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