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Durante la década de los ’70, una serie de excavaciones arqueológicas en el Palacio de la Merced, actual sede de la Diputación de Córdoba, sacaron a la luz, entre otros elementos, los restos de una gran tumba monumental de época romana. Actualmente, dicho enterramiento se encuentra conservado -en unas condiciones manifiestamente mejorables- en los sótanos de dicho edificio.

El monumento funerario, fechado en torno al cambio de era (época augustea), es un hipogeo con remate monumental y recinto funerario. Se situaba muy cerca de la muralla y puerta norte de la ciudad (Puerta de Osario) y junto a la calzada que comunicaba dos grandes capitales de provincia: Córdoba y Mérida; una vía que cruzaba el riquísimo Mons Marianus (Sierra Morena) y sus inagotables minas. Como su nombre indica, un hipogeo era un tipo de enterramiento monumental parcialmente soterrado, al que se accedía a través de una escalera. Al exterior, un recinto funerario acotado que permitiría, en los días importantes, realizar rezos y comidas en honor al difunto. El interior, probablemente estucado, era una cámara con planta de cruz latina y ábsides con espacios para colocar los enterramientos. Todo el recinto estuvo construido con grandes sillares de piedra. El lugar que ocupa la tumba, su tipología y los materiales empleados llevan a  los especialistas a pensar que sus ocupantes debieron contar con un nivel adquisitivo bastante elevado.

Imagen actual del monumento funerario

El Prof. Ángel Ventura considera que la lápida funeraria de Telemachus, aparecida en los alrededores se correspondería con esta tumba. Marcus Aerarius Telemachus, muy probablemente de origen griego, fue durante gran parte de su vida esclavo de la Societas Aerariorum -compañía que se encargaba de la explotación del cobre de Sierra Morena-.

M(arcus) Aerarius soc(iorum) aerar(iorum) l(ibertus) / Telemac(h)us medicus / hic quiescit vale

Seguramente ya ejerciera como médico durante su vida como esclavo ya que los médicos griegos eran muy apreciados a lo largo y ancho del Mediterráneo. Al manumitirlo, Telemachus continuó como médico de la empresa. Debió prosperar social y económicamente como para poder costearse un espacio tan privilegiado para la erección de su tumba y un enterramiento tan rico.

Imagen: CILII7,0334

En tal caso, es un gran ejemplo de cómo antiguos esclavos liberados, tras hacer fortuna, y al no poder acceder a altos cargos de la vida pública de la ciudad, se promocionaban a través de la muerte, la única forma en la que podían presumir de lo que habían conseguido en la vida.

Recreación virtual de una vía funeraria romana en Córdoba.
Imagen: http://www.arqueocordoba.com/historia/romana/mundofunerario/

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