Cruzando el puente romano, dejando atrás la catedral de Córdoba, alcanzamos la conocida torre de la Calahorra y algo más allá el Campo de la Verdad. Un barrio histórico cordobés que debe su nombre a una tremenda batalla ocurrida en esa zona en el siglo XIV.

Torre de la Calahorra

Para conocer los pormenores del caso hay que remontarse a 1350, cuando a la muerte en Gibraltar del rey castellano Alfonso XI, su único hijo legítimo, el príncipe Pedro, ocupó el trono de Castilla. Pedro, nunca había visto con buenos ojos las infidelidades conyugales de su padre con Leonor de Guzmán; una joven de la nobleza sevillana, con la que llegó a tener diez hijos. Los primeros meses de reinado fueron conflictivos con la amante de su padre y algunos hijos de esta, que poco después fueron apresados y ejecutados. El mayor de los hermanos vivos en ese momento, Enrique de Trastámara, huyó a Portugal y más tarde a Francia, buscando apoyos para iniciar una guerra contra su hermanastro. Una guerra civil por el trono de Castilla que terminó en 1369 con la muerte de Pedro. La batalla del Campo de la Verdad sucedió en el contexto de esta guerra civil.

Desde un primer momento, la ciudad de Córdoba se puso de parte de Enrique de Trastámara, defendiendo el derecho al trono de Castilla del hijo bastardo del rey Alfonso XI contra el monarca legítimo que, a causa de sus crímenes, empezaba a ser conocido como Pedro I “el Cruel”. Según la crónica del historiador contemporáneo a los hechos Pedro López de Ayala, el rey Pedro y su aliado el rey de Granada Mohamed V, se dirigieron a Córdoba en mayo de 1368 con 7.000 caballos y 80.000 peones y ballesteros. Cuando llegaron a la margen izquierda del río tomaron la torre de la Calahorra (que entonces era muy pequeña) y, cruzando el puente, alcanzaron el alcázar, donde colocaron sus pendones. Las gentes de Córdoba, creyendo que las tropas granadinas asaltarían la ciudad, se lanzaron a las calles en defensa de la misma, haciendo retroceder a los musulmanes.

Las tropas cristianas de Córdoba comandadas por D. Alonso Fernández de Córdoba se aprestaron a defender la ciudad, y bajando por la calle del Palacio Episcopal, la madre de D. Alonso, Doña Aldonza de Haro, que estaba asomada a una ventana del mismo, preguntó a su hijo si iba a entregar la ciudad a sus enemigos, a lo que D. Alonso contestó: “Mi señora, vamos al campo y allí se verá la verdad”. Al cruzar el puente romano, mandó D. Alonso destruir dos arcos del mismo para que nadie retrocediera. Ganar o morir, esa era la consigna.

Monumento a Fray Albino

El combate fue tan cruento que murieron por igual hombres y caballos; venciendo los cordobeses que luchaban a favor de Enrique de Trastátamara, haciendo que los reyes aliados Pedro I y Mohamed V levantaran el campamento y no volvieran jamás por Córdoba. Desde ese momento, el sitio de la batalla se conoció como Campo de la Verdad, pues verdad fue que D. Alonso Fernández de Córdoba defendió con todo su esfuerzo la ciudad. Al año siguiente, muerto Pedro y coronado Enrique como nuevo rey castellano, este pasó por Córdoba y mandó reconstruir los arcos del puente romano y reforzar la torre de la Calahorra, añadiéndole la torre cuadrada que mira al sur y las dos redondas que la flanquean. Desde aquel entonces hasta nuestros días, el topónimo Campo de la Verdad ha estado unido a la ciudad de Córdoba, a pesar de que no empezó a tener vida propia hasta mediados del siglo XX con la construcción de la barriada Fray Albino, que contó con equipamientos sociales como mercado, iglesia, colegios, cine, locales comerciales y el estadio de San Eulogio.

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