Arte en Córdoba

Guías expertos e historiadores

Entrada al recinto incluida en el precio

Mejor valorado en guías

Blog cultural Artencórdoba

Si alguna vez ha estado cerca de un caballo, habrá observado cómo sus orejas se mueven y giran, su cabeza se alza o agacha, sus patas apuntan algo, o la cola se levanta orgullosa. Es lo que se conoce como lenguaje gestual. Todos los animales, de una manera u otra, poseen la capacidad de comunicarse con sus congéneres con gestos o movimientos de sus miembros; aunque algunos de ellos escapan a nuestro entendimiento. Hace unos años, la investigadora inglesa de la Universidad de Sussex Jennifer Wathan, realizó amplios estudios sobre la conducta y comunicación de los caballos entre sí; resaltando que principalmente lo hacen moviendo las orejas.

Como ya he apuntado en alguna entrada anterior, los caballos son animales muy sociables, no sólo con los humanos, sino entre sí. Realmente llevan una vida social muy intensa, acercándose a otros de forma habitual. Los etólogos, especialistas en el estudio del comportamiento del hombre o de los animales, consideran que las expresiones faciales son fundamentales para la comunicación, y que los caballos examinan antes la expresión detallada de los ojos y las orejas que la posición de la cabeza. A pesar de que los ojos se encuentren en ambos lados de la cabeza, la visión es completa y total, pudiendo percatarse de todo cuanto le rodea. De este modo, apuntando con las orejas, pueden señalar lugares a otros caballos o indicar cuál es su deseo de movimiento.

La oreja izquierda hacia atrás permanece atenta al jinete que le ajusta el arnés.

La oreja izquierda hacia atrás permanece atenta al jinete que le ajusta el arnés.

Las orejas son buenos indicadores de la atención del caballo. Las orejas fijas hacia atrás indican ira o miedo. Cuando las orejas se mueven hacia atrás y adelante a menudo es señal de incertidumbre. Algunos principiantes malinterpretan como señal de ira cuando las orejas están apuntando hacia atrás, pero si las orejas se encuentran en posición recta hacia atrás, eso indica que el caballo está dispuesto a patear. Cuando un caballo tiene las orejas hacia abajo, significa que está relajado o en reposo.

La cola es una parte del cuerpo muy expresiva. Una cola levantada es signo de emoción o excitación. Cuando el caballo agacha su cola entre las piernas al igual que los perros se debe a que están asustados. Por otra parte si el caballo está dando azotes con la cola es un signo de irritación, molestia y si la tiene enroscada es un signo de temor sumiso y generalmente precede una sacudida.

Las señales faciales resultan más sutiles para los humanos. Si muestra arrugas en la zona que está por encima de los ojos significa que está preocupado. Cuando a un caballo se le muestra algo nuevo, al principio su boca estará ajustada, luego, en el momento en que él entienda, podrás ver cómo va relajando la boca y comienza a masticar, señal de que está cómodo con la nueva situación que se le presenta. Una nariz arrugada indica molestia o contrariedad, y si tiene la boca abierta y los dientes al descubierto el caballo amenaza con morder.

A veces las voces del público desconciertan a los caballos cuyas orejas se orientan atras y delante indicando incertidumbre.

A veces las voces del público desconciertan a los caballos cuyas orejas se orientan atras y delante indicando incertidumbre.

En cualquier caso, los caballos, como los humanos, también tienen sus tics o manías a la hora de gesticular, por lo que todo esto que hemos dicho no siempre ha de entenderse al pie de la letra. Lo verdaderamente importante es que cuando estemos ante un caballo tratemos siempre de no realizar movimientos violentos que el animal pudiera malinterpretar, comportándonos con moderación y aproximándonos despacio, dejando que el caballo asimile lo que ocurre a su alrededor. Si tocamos a un caballo, hagámoslo con suavidad, acariciando su cara justo detrás de su boca o encima de la nariz. Y si además le rascamos el cuello, el animal lo agradecerá enormemente. Fíjese cómo relaja la boca y descuelga el labio inferior. Hágalo la próxima vez que visite las Caballerizas Reales de Córdoba y los caballos de Pura Raza Española que allí se encuentran, propiedad de la Asociación Córdoba Ecuestre.

[magicactionbox id=”11191036″]

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar