Arte en Córdoba

Guías expertos e historiadores

Entrada al recinto incluida en el precio

Mejor valorado en guías

«El patrimonio es el legado que recibimos del pasado, aquello que vivimos en el presente y lo que transmitimos a generaciones futuras»

Casi todo el mundo sabe la gran importancia que tienen las Caballerizas Reales de Córdoba para el mundo ecuestre, pero no todos conocen el porqué. Pues bien, de nuestras caballerizas nació el caballo andaluz o también llamado «Pura Raza Española».

Hagamos un poco de historia. Desde la época emiral de Abd al-Rahman I ya se tenía en gran aprecio a los caballos de esta zona de Al-Andalus. En época del califa Al Hakam II, la yeguada de Medina Azahara ya era famosa por el gran número de crías destetadas que proporcionaba y por la calidad y nobleza de los potros y sementales que pastaban en la almunia de Amiriya. Debido a esta calidad se prohibió que se cruzaran yeguas con asnos en la zona sur de la península (desde el siglo XIII al XIX), surgiendo así la famosa «raya real» para preservar la pureza de esta raza.

Pero no es hasta el reinado de Felipe II cuando se busca intencionadamente la creación de una raza ecuestre. Precisamente por mandato de este rey se construyeron las Caballerizas Reales de Córdoba, para que en ellas se guardaran las mejores yeguas y sementales que había a este lado de la «raya real». De esta yeguada real surgió la raza del caballo andaluz, surgió el pura raza española. En la década de 1580 se contaban más de 600 yeguas en las dehesas de Córdoba, 400 en las de Jerez y 200 en las de Jaén. Reproducimos unas palabras del primer «Caballerizo Mayor de las Reales Caballerizas de Córdoba», el I Marqués de El Carpio: «la bondad de la raza de caballos de Córdoba, es cosa de mayor grandeza que tiene su Majestad en sus reinos».

Esta labor de las Caballerizas Reales prosiguió hasta el siglo XIX. Debido a la invasión francesa, la yeguada de Córdoba fue trasladada a las Islas Baleares para preservar la pureza de la raza. Pero al finalizar la guerra no regresaron a Córdoba, sino que fueron trasladadas a Aranjuez, quedando en Córdoba sólo el depósito de sementales. Desde este momento se le comenzó a dar más importancia a otras yeguadas y se levantó la prohibición de la «raya real» por lo que comenzó a cruzarse yeguas andaluzas con otras razas europeas, pero siempre han existido ganaderos que se han negado a realizar estos cruces, por lo que fue posible recuperar la raza a finales del siglo XIX.

En 1995 las Caballerizas Reales de Córdoba perdieron su función como depósito de sementales, quedando vacías desde entonces. Un año después, en 1996, se crea el concurso CABALCOR, y por último, el próximo 1 de Marzo en las Caballerizas Reales se celebrará el I Concurso Morfológico del Caballo Hispano-Arabe «Ciudad de Córdoba» en un gran intento de fomentar de nuevo esta gran raza de caballos. Se ha elegido la ciudad de Córdoba precisamente por la gran importancia histórica que ha jugado en la creación de esta raza. La entrada como espectador es libre y gratuita hasta completar aforo.

Como antesala de esta concurso, mañana día 28 de Febrero se celebrará la VII Marcha Hípica «Córdoba a caballo«, en la que durante dos horas podremos disfrutar de la marcha de jinetes y coches, organizada por la Asociación Córdoba Ecuestre. Será en el Vial Norte y comenzará a las 12 horas junto al centro deportivo de Valdeolleros.

[magicactionbox id=»11191036″]

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar