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“El patrimonio es el legado que recibimos del pasado, aquello que vivimos en el presente y lo que transmitimos a generaciones futuras”

Palacio de Velázquez, Madrid

Palacio de Velázquez, Madrid.
Imagen: http://bit.ly/2InNpSy

Ricardo Velázquez Bosco, nacido en 1843, fue un arquitecto burgalés cuyos trabajos, lejos del diseño y erección de edificios emblemáticos en Madrid (Palacio de Velázquez en el Retiro o la actual sede del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino), están íntimamente ligados con los dos grandes símbolos omeyas cordobeses: Mezquita Catedral y Medina Azahara.

Ricardo Velázquez Bosco

Ricardo Velázquez Bosco. Imagen: http://bit.ly/2HBj2XP

Antes de iniciar las intervenciones en Medina Azahara, Velázquez Bosco ya había excavado muy cerca de allí los restos de una imponente almunia. Él consideró que era la residencia de recreo de Almanzor, conocida en las fuentes escritas como Alamiriya. Las investigaciones actuales vinculan estos monumentales restos como la almunia de al-Rummaniyya, construida por el tesorero de al-Hakam II, Durri el Chico y regalada al Califa en 973.

Desde 1911 hasta 1923, año de su muerte, Velázquez Bosco dirigió las primeras campañas de excavación en Medina Azahara. Tuvo que enfrentarse con importantes dificultades que incluso supusieron la paralización de las obras en varias ocasiones. Como consecuencia, comenzó la compra paulatina de terrenos por parte del estado en virtud de lo dictado por la “Ley de Excavaciones y Antigüedades” de 1911. Sus excavaciones se centraron en las zonas más elevadas de la terraza superior, siendo el descubridor de la “Dar al Mulk” (la casa privada del Califa) y del edificio basilical superior. También trazó los primeros planos del acueducto de Valdepuentes. Como consecuencia de su tenacidad y arduo trabajo, Medina Azahara fue nombrada “Monumento Histórico-Artístico Nacional”, según Real Orden de 12 de julio de 1923.

Detalle de la Dar al Mulk, Medina Azahara.

Detalle de la Dar al Mulk, Medina Azahara.

Su carácter emprendedor y sus tendencias historicistas lo llevaron a ser el restaurador de monumentos españoles tan insignes como la Catedral de León, la Rábida de Huelva y, por supuesto, la Mezquita-Catedral de Córdoba. Desde diciembre de 1886 fue el arquitecto restaurador del gran monumento cordobés, trabajo que compaginó con las intervenciones en Medina Azahara y con el diseño, levantamiento y restauración de edificios madrileños.

A pesar de tener “varios frentes abiertos”, Velázquez Bosco encontró tiempo para estudiar en profundidad y restaurar la gran Mezquita-Catedral de Córdoba. Al interior del edificio, excavó la fachada oriental del oratorio de Al Hakam II, documentando la cimentación, el adarve y la calle preexistente. De igual manera trabajó en el estudio y restauración de las puertas de acceso al edificio del citado califa. Desde fines del XIX fue el encargado de desmontar las bóvedas encamonadas y sustituirlas por réplicas de los viejos artesonados de madera omeyas. Tras su muerte, este trabajo fue continuado por D. Félix Hernández, al que dedicaremos otra entrada en este blog.

Al exterior del edificio, sus impulsos se centraron en las puertas de acceso al templo. Así, en la más antigua del edificio, la llamada “Puerta de San Sebastián”, tuvo que retirar el encalado que la decoraba, suprimir andenes y sustituir algunos sillares muy dañados. La mayor parte de puertas fueron estudiadas y restauradas. Las mejor conservadas (como la Puerta de San Ildefonso) sirvieron como inspiración para las otras. Su imagen actual es, principalmente, fruto de los trabajos desarrollados por él y su equipo durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX.

Fachada de Almanzor de la Mezquita Catedral de Córdoba

Fachada de Almanzor de la Mezquita Catedral de Córdoba

Es mucho, por lo tanto, lo que le debemos al burgalés Ricardo Velázquez Bosco. Su trabajo, durante más de 30 años, marcó un antes y un después en el conocimiento, restauración y puesta en valor de dos de las joyas cordobesas: la ciudad palatina de Medina Azahara y la Mezquita-Catedral, Patrimonio de la Humanidad.

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