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“El patrimonio es el legado que recibimos del pasado, aquello que vivimos en el presente y lo que transmitimos a generaciones futuras”

De todos es conocida la gran devoción que la Virgen de las Angustias infunde a los cordobeses. Titular de la hermandad del mismo nombre que, desde hace 53 años, tiene su sede en la iglesia de San Pablo. Pues bien, este año la Virgen saldrá desde su templo de origen, la iglesia de San Agustín, ya que el Obispado de Córdoba ha ratificado la decisión del Cabildo General de Hermanos en la que se han modificado las reglas de la cofradía y se establece de nuevo en San Agustín su sede canónica.

El próximo 15 de marzo, la hermandad de las Angustias realizará el traslado de su imagen titular a su templo original. Las imágenes serán acompañadas por la Banda de Música del círculo cultural Calíope de Fernán Núñez y abriendo el cortejo desfilará la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas, de la hermandad de la Merced. El cortejo comenzará su salida de la iglesia de San Pablo a las 18:15 h, y seguirá el siguiente itinerario: calle Capitulares, Alfaros, Juan Rufo, Rejas de Don Gome, Beatillas y plaza de San Agustín. La entrada de los santos titulares en la iglesia de San Agustín se prevee hacia las 20:00 h.

Casi todo cordobés sabe que esta imagen de la Virgen de las Angustias es obra del gran imaginero cordobés Juan de Mesa. En 1626 la hermandad encargó la imagen de sus titulares, ya que hasta ese año se procesionaba un cuadro con la representación de la Virgen abrazando el cuerpo de su hijo muerto (lienzo que se conserva en la casa de la hermandad). Juan de Mesa realizó una composición en la que la Virgen es talla completa (aunque pensada para vestir), sentada, con el rostro bello y joven pero en el que se refleja un grandísimo sentimiento de dolor. En su regazo, el cuerpo de su hijo muerto, con un detalle anatómico magnífico, la boca entreabierta, reproduciendo ese último aliento de vida y los brazos caídos, sin fuerza ni vida ya. Un detalle que muchos no conocen es que la mano derecha de la Virgen tiene una espina, como si se la hubiera quitado a su hijo instantes antes, señal que si se aprecia mejor en la frente de Jesús.

Juan de Mesa murió en 1627 y en su testamento menciona este encargo al que “le faltan 3 días de trabajo”. Este dato acaba con esa leyenda en la que se cuenta que la imagen de la Virgen de las Angustias apareció a lomos de un burro en el convento dominico de San Pablo, al que los frailes se apresuraron a echar a la calle. El animal tomó el camino hasta llegar al convento de San Agustín y allí recibió un trato totalmente distinto, ya que los frailes agustinos le descargaron el gran cajón que portaba, le dieron agua y alimento y miraron si pertenecía a alguien. El animal al verse sin carga, desapareció y los frailes abrieron el cajón encontrando la hermosa imagen de las Angustias, a la que comenzaron a rendirle culto. Llegó esta noticia a los oídos de los dominicos y reclamaron la imagen alegando que el animal se detuvo primero en su convento. Así pues fue la justicia quien decidió que la imagen se quedara en San Agustín con la única condición de que si, algún día, la imagen entraba en San Pablo, se debería quedar allí. Pero como os he comentado, esto es sólo una leyenda. La imagen tuvo que ser trasladada a la iglesia de San Pablo debido al estado ruinoso en que se encontraba San Agustín.

Así pues, el Jueves Santo de esta Semana Santa, todo el que sea devoto, seguidor o simplemente amante del arte (en cualquiera de sus formas) tiene una cita en el compás de San Agustín para ver salir a las Angustias de su templo, aunque como comenté al principio, tenemos otra cita importantísima, que es contemplar el traslado de la misma desde una iglesia a otra, acontecimiento único que no os podéis perder. Nosotros estaremos allí, y vosotros, nos acompañáis?

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