Comenzamos el análisis de los bienes muebles de la Iglesia de San Lorenzo por el lado del evangelio donde, en primer término, destaca el Altar de Nuestra Señora
de los Remedios. El retablo, realizado en madera dorada, se compone de dos cuerpos y una sola calle, destacando el empleo de la columna salomónica con capitel corintio o el friso corrido y quebrado decorado con guirnaldas y frutas. En la hornacina central se encuentra la imagen que da nombre al altar y, sobre ella, una escultura de San Fernando.
En este tramo destacan dos pinturas del siglo XVII, la primera es un “Martirio de San Lorenzo” de Acisclo Antonio Palomino, gran pintor y tratadista, además de la “Virgen del Silencio”, obra de Antonio Mohedano.
Ya casi arribando el ábside lateral nos encontramos con la Capilla del Remedio de Ánimas, un espacio cuadrangular cubierto por bóveda de crucería gótica que data de principios del siglo XIV. Presidiendo el lugar, se halla el Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas, a la izquierda Ntra. Sra. Madre
de Dios en sus Tristezas, imágenes anónimas del siglo XVII, y titulares de la Cofradía del Remedio de Ánimas que procesiona por las calles de nuestra ciudad el Lunes Santo.
Del ábside del evangelio destacamos únicamente las tres imágenes que alberga, todas ellas perteneciente a la popular Cofradía de La Borriquita. En el centro se localiza Ntro. Padre Jesús de los Reyes, realizado por Juan Martínez Cerrillo en 1963. A ambos lados del Señor se hallan dos dolorosas, Ntra. Sra. de la Palma y María Santísima de la Victoria. La primera de ellas, obra de Francisco Romero Zafra, procesiona junto al misterio de La Borriquita la mañana del Domingo de Ramos.
El Altar Mayor no posee retablo alguno, como es frecuente en
otras iglesias de estas características, si bien lo tuvo, pero debido a la importancia de las pinturas murales que alberga se decidió desmontarlo y cobijarlo a los pies de la nave de la epístola, su emplazamiento actual. El retablo fue comenzado por Melchor Fernández Moreno y concluido por Francisco Hurtado Izquierdo y Manuel del Río a finales del siglo XVII. De grandes dimensiones, consta de dos cuerpos y tres calles, faltando el tercero que se adaptaría en curva a la disposición de la cabecera; las columnas son de fuste helicoidal con tercio inferior diferenciado y capitel corintio. En el centro se halla un Sagrario que alberga una escultura de San José, sobre ésta, en el segundo cuerpo, una escultura de San Lorenzo, obra de Pedro de Paz, que aparece con su atributo
más característico, la parrilla con la que fue martirizado. En los laterales destacan cuatro grandes lienzos que representan hechos de la vida del santo.
De la siguiente centuria es el Retablo de Nuestro Padre Jesús del Calvario, que se encuentra situado en el ábside del lado de la epístola. En el centro se encuentra la imagen titular de la Cofradía de El Calvario, que da nombre al mismo. La imagen data de 1723 y es obra de Fray Juan de la Concepción, procesionando la tarde-noche del Miércoles Santo junto a Nuestra Señora del Mayor Dolor, obra contemporánea de los imagineros Antonio Castillo Ariza y Francisco Díaz Jiménez. Sobre la imagen del Señor, coronando el retablo, destaca una talla anónima de San Roque, realizada a mediados del siglo XVIII.
En la nave de la epístola se encuentra la Capilla del Sagrario, a la que se accede
por medio de dos arcos ojivales. De principios del siglo XIV, este espacio rectangular cubierto por dos bóvedas de crucería gótica es uno de los lugares mas venerados de la iglesia, en parte por albergar la imagen de la Virgen de Villaviciosa, que data de fines del siglo XVI. El lienzo de “El Calvario” conformaba el ático del citado antiguo retablo mayor, siendo obra de Fernández de Castro.
Por último, debemos destacar el Altar de Ntra. Sra. del Rosario, de similares características al de Ntra. Sra. de los Remedios, que se encuentra enfrentado a él, en la nave del evangelio. En la hornacina central se encuentra la imagen que da nombre al altar y, sobre ella, una escultura del Rey David tocando la lira.
Texto: J.A.S.C.