La Capilla Real

En el año 1312 muere en Jaén el Rey Fernando IV, en un primer momento se decidió enterrar al monarca en Sevilla o Toledo, la capital, pero finalmente se toma la decisión de darle sepultura en Córdoba, la ciudad más cercana, debido a las altas temperaturas que azotaban la península en aquel momento. Su sucesor, Alfonso XI manifestó años después su deseo de ser enterrado junto a su padre; cuando éste muere en 1350, se depositan sus restos en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla pero, en 1371, se trasladaron a Córdoba como era su deseo.

La Capilla Real y los enterramientos reales

Precisamente coincide la fecha de finalización de las obras de la Capilla Real con la del traslado de Alfonso XI a la ciudad, de hecho, aún se conserva una inscripción en el zócalo de la misma que reza lo siguiente: «Este es el muy alto rrey d. Enrique (Enrique II). Por onra del cuerpo del rrey su padre esta capiella mandó facer. Acabose en la era de 1371«. Los restos de los monarcas fueron trasladados en 1736 a la iglesia de la Colegiata de San Hipólito por orden expresa de Felipe V. En la actualidad es posible visitar ambos sepulcros, ya que se encuentran depositados a la vista, en los extremos de la cabecera de dicha Iglesia.

Arquitectura de la Capilla Real

La Capilla Real de la Mezquita-Catedral presenta una planta cuadrangular que se desarrolla en vertical sobre las arquerías de la mezquita de Alhaken II, siendo anexa en su lado occidental a la Capilla de Villaviciosa. El nivel del suelo se eleva varios metros respecto al suelo de la Catedral, quedando en el subsuelo la cripta que albergaba en sus muros los enterramientos. A la parte alta de la capilla se accedía por medio de una escalera procedente del lado anexo a la Capilla de Villaviciosa, pero este acceso fue destruido en el siglo XIX, esto unido al cerramiento de los lados Norte y Sur acabaron desvirtuando el recinto casi por completo en su configuración inicial.

Decoración y estilo

Antes de comenzar el análisis de la decoración de la Capilla Real, resulta de vital importancia comentar que fue ornamentada en arreglo al gusto mudéjar imperante en la Casa Real del momento, como sucediera también en las obras de la Puerta del Perdón. Un zócalo alicatado de gran belleza, en el que destaca una cuidada decoración geométrica realizada base de lazos, rombos y cresterías, recorría el perímetro de la capilla y sobre él arrancaba la decoración de los cuatro muros:

Muro Este

Un original friso de yeserías a base de motivos heráldicos de Castilla y León, decoración epigráfica árabe y arquillos lobulados recorre el muro Este. Del mismo friso parten cinco arcos polilobulados dispuesto de forma irregular, a partir de los cuales se desarrolla una decoración de rombos sobre fondo de ataurique. En el centro del muro se abre una hornacina cubierta por un arco angrelado, que cobija una escultura en madera policromada de «Fernando III el Santo«.

Muro Oeste

En el muro Oeste de la Capilla Real destaca un amplio arco de herradura insinuado, en cuyo interior se hallaban, antiguamente, los dos vanos de acceso a la capilla cegados en el siglo XIX. También puede apreciarse la mencionada inscripción de Enrique II, gracias a la cual podemos fechar la obra en el año 1371.

Muros Norte y Sur

Los lados menores, Norte y Sur, presentan esquemas similares. Las albanegas de los arcos polilobulados presentan yeserías a base de motivos de hojas sobre fondo de ataurique, sobre éstas se desarrolla un friso de mocárabes. Los dos muros son coronados por dos arcos angrelados cegados, decorados con motivos en forma de rombos, y apoyados a ambos lados sobre medios cuerpos de leones.

La bóveda de la Capilla Real

La Capilla Real está coronada por una excepcional bóveda formada por un total de ocho arcos angrelados, cuatro de los cuales se disponen de forma perpendicular a los muros, mientras que los otros cuatro restantes lo hacen de forma diagonal. De esta manera, cada lado queda dividido en cuatro partes iguales, en las que se abren los distintos vanos de iluminación de la capilla. Un gran número de estos vanos fue intervenido en el siglo XVIII, si bien aún quedan restos de los arcos de herradura que los componían.

Visitar la Capilla Real

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Texto: J.A.S.C.

Preguntas frecuentes La Capilla Real

¿Por qué fueron enterrados Fernando IV y Alfonso XI en Córdoba?+

Fernando IV fue enterrado en Córdoba por ser la ciudad más cercana a Jaén, donde falleció, debido a las altas temperaturas del momento. Años después, su hijo Alfonso XI expresó su deseo de ser enterrado junto a su padre, lo que se cumplió en 1371 cuando sus restos fueron trasladados desde Sevilla.

¿Dónde se encuentran actualmente los sepulcros de Fernando IV y Alfonso XI?+

Los sepulcros de Fernando IV y Alfonso XI se encuentran en la Iglesia de la Real Colegiata de San Hipólito de Córdoba, a la vista del visitante en los extremos de la cabecera del templo, tras su traslado en 1736 por orden de Felipe V.

¿Qué estilo artístico predomina en la Capilla Real de la Mezquita-Catedral?+

La Capilla Real fue decorada siguiendo el gusto mudéjar, con elementos como yeserías, zócalos alicatados y frisos de mocárabes, reflejando el estilo ornamental característico de la Casa Real castellana del siglo XIV.

¿Qué elementos destacan en la arquitectura de la Capilla Real?+

Destacan su planta cuadrangular elevada sobre las arquerías de la mezquita de Alhaken II, una cripta inferior con enterramientos, y una excepcional bóveda con ocho arcos angrelados que dividen los lados en cuatro secciones simétricas.

¿Qué se puede ver en la decoración del muro Este de la Capilla Real?+

En el muro Este se encuentra un friso de yeserías con motivos heráldicos, epigrafía árabe y arquillos lobulados, del que parten arcos polilobulados y una decoración de ataurique. En el centro, una hornacina alberga una escultura de Fernando III el Santo.