La Puerta del Puente está situada junto al Puente Romano y está realizada a base de sillares de piedra arenisca

La Puerta del Puente

        La Córdoba Romana fue una ciudad amurallada, y uno de sus numerosos accesos estuvo situado en el mismo lugar donde hoy se encuentra la Puerta del Puente.Una postal de comienzos del siglo XX nos delata el estado de la Puerta De esta puerta apenas conocemos datos, excepto que se encontraba rematada por una estatua, que representaría a una deidad romana, a buen seguro protectora de la ciudad, y que parece ser que fue Venus, la Diosa del Amor.
        El caso de la época de dominación árabe es bien distinto, ya que sabemos que era la puerta principal de la ciudad, muy cercana al Alcázar Califal y a la Mezquita Alhama; por otro lado, sabemos que era conocida bajo diversos apelativos tales como Bab al-Qantara (Puerta del Puente), Bab al-Wadi (Puerta del Río), Bab al-Sura (Puerta de la Estatua) o Bab al-Yazira (Puerta de Algeciras).
        Tenemos que remontarnos a la segunda mitad del siglo XVI para conocer la primera intención de las obras que hoy conocemos, que respondía a una visita que ibaLa Puerta del Puente a recibir nuestra ciudad por parte del Monarca Felipe II. Las primeras trazas las realizaría el artista local Francisco Montalbán, pero no lograron colmar las expectativas de quienes apostaron inicialmente por el proyecto. Fueron varios los retrasos sufridos por la fábrica hasta que, en el año 1575, el tercero de los Hernán Ruiz se hiciera cargo de las obras, siendo el Corregidor Francisco Zapata el verdadero impulsor de las mismas.
        La Puerta del Puente está realizada a base de sillares de piedra arenisca. Dividido en tres grandes cuerpos, el central se halla presidido por un vano adintelado con marcado despiece de dovelas. A cada lado del dintel se hallanLa Puerta del Puente dos parejas de columnas de orden dórico y fuste estriado apoyadas sobre el basamento almohadillado. Sobre ellas se alza un entablamento que recorre todo el perímetro de la puerta, y más arriba se halla friso, compuesto triglifos y metopas sin decoración alguna, que sostiene una fina y delicada cornisa volada. En los lados menores del edificio, las columnas estriadas, antes mencionadas, son sustituidas por elegantes pilastras sin decoración.
        Atendiendo a su decoración, el cuerpo central está coronado por un frontón circular, inacabado, en el que destaca un relieve queUno de los relieves del intercolumnio representa a dos guerreros que visten dalmática y greguescos, exhibiendo el escudo de la Corona de España. Justo debajo, se encuentra una inscripción que reza: “Reinando la Sacra Católica Majestad Don Felipe, nuestro señor, segundo de este nombre”. El resto de la decoración se halla en los intercolumnios en dos relieves que representan, en un lado a una mujer sentada sobre el cadáver degollado de un hombre, que se ha pensado pudieran corresponder a Judith y Holofernes; y en el otro lado se representa a unSobre el dintel de acceso se encuentra esta placa conmemorativa personaje femenino que sostiene a un niño entre sus brazos.
        La puerta fue obrada en tiempos del alcalde Salvador Muñoz Pérez, durante el primer tercio del siglo XX, convirtiéndola en un edificio exento, o lo que es lo mismo, apartándola del lienzo de muralla al que pertenecía, y transformándola en una especie de arco triunfal. Y como relata Don Miguel Ángel Ortí Belmonte, esto no es sino un gravísimo error arqueológico, propio de las fechas en que fue realizado. Otro gran error fue dejar hundida la puerta tras las obras de la Ronda de Isasa, paralela al río, sin embargo, está en proyecto devolver, el menos este tramo de la vía, a su altura inicial, es decir, en línea con el puente.

Texto: J.A.S.C.