Historia de la Iglesia Fernandina de Santiago

Santiago Apóstol: Historia

        La Iglesia de Santiago Apóstol, a pesar de todas las vicisitudes por las que ha pasado, caso de numerosas transformaciones o diferentes destrucciones, ha llegado Entrada Principal desde C/Agustín Morenoa nosotros en un estado de conservación óptimo. Si bien no refleja la totalidad de su esplendor medieval, se ha conservado gran parte de su estructura, así como la fachada principal, la torre o la fachada del lado de la epístola. El buen estado actual se debe, sin duda alguna, en gran medida, a la restauración integral realizada en 1990.
        Al igual que el resto de las iglesias analizadas en este apartado, la Parroquia de Santiago fue fundada por Fernando III el Santo, en el barrio de la Ajerquía, en la collación que lleva su nombre. Fue erigida sobre la antigua Mezquita del Emir Hisham, siendo ésta utilizada como templo cristiano hasta que se decidió levantar la actual Iglesia de Santiago.
        Las primeras intervenciones sufridas por el edificio se realizaron a lo largo del siglo XVII, caso de la fabricación de una nueva techumbre, obra ejecutada por Alonso EspadañaMuñoz hacia 1635. En estos momentos también se realizaron obras en la Capilla de la Encarnación, si embargo, aún conserva su estética medieval.
        En el siglo XVIII se realizan obras en la torre, construyéndose una espadaña de dos cuerpos de campanas sobre la misma. Además, en la década de los años 40 es reformado el ábside del lado del evangelio, obra se cree financiada por los Condes de Gavia, de ahí que se encuentre su escudo allí.
        En el siglo XIX se realizó una transformación profunda del edificio, donde se trató de imprimir a la iglesia un aire neoclásico acorde con el gusto de la época. Sin embargo, un siglo después, en la década de los años 80, el estado del inmueble era lamentable, por lo que hubo de hacer una última restauración, dirigida por los arquitectos Antonio Cabrera y Óscar Rodríguez. El resultado ha sido satisfactorio, pues hoy día es Antigua Fachada Principalposible interpretar las distintas fases por las que ha pasado esta iglesia.
        La feligresía de esta parroquia siempre fue escasa, menor que en otras iglesias cordobesas del momento. La razón es que el templo estaba situado en las cercanías de la muralla, viviendo muchos de los habitantes de la collación a extramuros. Una collación que se estructuraba a ambos lados de la actual Calle Agustín Moreno, vía de especial raigambre, pues ya desde tiempos de la Córdoba musulmana comunicaba los barrios cercanos al río con el centro de la ciudad. La calle finalizaba en la Plaza que hoy conocemos como de Baeza, que debe su nombre a que allí se encontraba la Puerta de Baeza, adosada a la muralla, y de la que partía el camino a dicha localidad.
        Al ser la Calle Agustín Moreno el eje vertebrador de la collación, los edificios más importantes estaban ubicados en sus proximidades. Un claro ejemplo los constituye Restos del Alminarla Plaza de Valdelasgranas, denominada así porque el palacio de los condes está allí situado; sin embargo, antiguamente, era conocida como la Plaza de los Caballeros de Santiago, ya que su origen se remontaba al siglo XIII, conservándose en la actualidad algunos restos mudéjares en su estructura. Otro caso emblemático es la Ermita de los Santos Mártires, instalada a espaldas de la iglesia, en el Paseo de la Ribera, fue construida en el siglo XIX para conmemorar el convento del mismo nombre que se encontraba emplazado en el mismo lugar.
        La presencia de lo islámico en este barrio es continuada, caso de la Casa de las Campanas, una bella residencia solariega donde sus arcos polilobulados y estética árabe en general le dotan de gran personalidad al conjunto.

Texto: J.A.S.C.