de los Jardines de Colón, este peculiar patio cordobés nos servirá para dar comienzo al tercer y último itinerario. Decimos que es peculiar porque está dividido en varios patios, que se comunican entre sí por medio de estrechas callejuelas, es como un minúsculo barrio dentro del barrio de Santa Marina. Realmente estamos ante una comunidad privada que consta de más de veinte viviendas, completamente ajardinada, y cuyos vecinos cuidan con mimo. Muchas de estas viviendas se han convertido en talleres y lugares de trabajo, como es el caso de la sastrería, en cuya puerta podemos vislumbrar
un letrero que reza: "Qué bonito que es el patio de la calle Marroquíes, con sus geranios y esas lindas alelíes. Marroquíes número 6, donde usted encontrará ahí el rey de la sastrería. Sastre, Juan Péres Latorre, vaya a ese sastre y ahorre". Además, en el número 14 podemos encontrar la "Asociación de vecinos" del barrio.
por una calle típica de la Córdoba de principios del siglo XX, todo un lujo. Las viviendas son de una sola planta y entre ellas nos encontramos una pequeña habitación con nueve pilas-lavaderos y un pozo, se trata de un espacio común para todos los vecinos, además de cocinas y retretes comunes, que dan la sensación de que no hubiera pasado el tiempo por ellos.
Texto: P.R.M.