Patios Cordobeses: Calle Marroquíes, número 6

Marroquíes, 6

        Situado en el barrio de Santa Marina, a escasos metrosPatio Cordobés Calle Marroquíes, 6 de los Jardines de Colón, este peculiar patio cordobés nos servirá para dar comienzo al tercer y último itinerario. Decimos que es peculiar porque está dividido en varios patios, que se comunican entre sí por medio de estrechas callejuelas, es como un minúsculo barrio dentro del barrio de Santa Marina. Realmente estamos ante una comunidad privada que consta de más de veinte viviendas, completamente ajardinada, y cuyos vecinos cuidan con mimo. Muchas de estas viviendas se han convertido en talleres y lugares de trabajo, como es el caso de la sastrería, en cuya puerta podemos vislumbrar Patio Cordobés Calle Marroquíes, 6un letrero que reza: "Qué bonito que es el patio de la calle Marroquíes, con sus geranios y esas lindas alelíes. Marroquíes número 6, donde usted encontrará ahí el rey de la sastrería. Sastre, Juan Péres Latorre, vaya a ese sastre y ahorre". Además, en el número 14 podemos encontrar la "Asociación de vecinos" del barrio.
        Accedemos al interior por una puerta-cancela que apenas deja entrever lo que se halla a continuación. El suelo del patio es de cemento y las viviendas se encuentran a uno y otro lado, formando callejuelas interiores, que nos transmiten la sensación de retroceder en el tiempo, y creer pasear Patio Cordobés Calle Marroquíes, 6por una calle típica de la Córdoba de principios del siglo XX, todo un lujo. Las viviendas son de una sola planta y entre ellas nos encontramos una pequeña habitación con nueve pilas-lavaderos y un pozo, se trata de un espacio común para todos los vecinos, además de cocinas y retretes comunes, que dan la sensación de que no hubiera pasado el tiempo por ellos.
         Hacia la mitad del patio localizamos un bellísimo dintel elaborado a base de flores, concretamente de buganvillas, que le aportan un colorido especial, además de los rosales trepadores y los cactus.
        En este patio también podemos apreciar, entre otras, las siguientes flores que lo decoran: las esparragueras finas, las dalias, las clavellinas, "la suegra y la nuera" (azucenas de color que crecen a pares dándose la espalda), las espinas de Cristo, los jazmines amarillos, las gitanillas, los geranios y las alegrías.


Texto: P.R.M.