La puerta de Santa Catalina en la Mezquita - Catedral de Córdoba (España)

Puerta de Santa Catalina

        Abierto desde época de Almanzor, este elegante acceso al Patio de los Naranjos desde su costado oriental, es conocido desde época cristiana como Puerta de Puerta de Santa CatalinaSanta Catalina, debido a su proximidad al Convento de Santa Catalina, que luego pasó a denominarse de Santa Clara.
        Puerta de manifiesto estilo renacentista, que Don Miguel Salcedo Hierro catalogó como plateresca debido, sobre todo, a su decoración. Actualmente, está atribuida al arquitecto Hernán Ruiz II el Joven (1508-1569), gracias al escudo del Obispo Cristóbal de Rojas y Sandoval (1562-1571) que decora la clave del arco de acceso. De medio punto, se haya flanqueado por dos columnas de fuste liso sobre pedestal, que soportan el peso del friso corrido decorado con elementos vegetales. Lo más interesante del conjunto lo encontramos en las enjutas del arco, ya que se encuentran decoradas con relieves del antiguo alminar musulmán de Abd al-Rahman III y la Puerta del Perdón, gracias a estos relieves sabemos cómo era éste antes de su reconstrucción, realizada por el propio Hernán Ruiz. Detalle de la Puerta de Santa Catalina
        El mismo friso del que hablábamos sirve de base al segundo cuerpo, que se encuentra estructurado en tres partes, gracias a las dos columnas estriadas con capitel corintio de los extremos, y las pilastras del interior. Las tres “inútiles” hornacinas resultantes fueron ocupadas por pinturas de Antonio del Castillo, en el centro estaba representada “Santa Catalina”, y a los lados “San Acisclo” y “Santa Victoria”, santos patronos de la ciudad; por otro lado, apenas quedan restos de las mismas. Un frontón curvo con la figura del “Padre Eterno” remata este elegante conjunto, elegancia que no esRelieve alusorio al antiguo alminar de Abderraman III sino denominador común en la obra de Hernán Ruiz II.
        Las puertas son de madera, pero poseen unos revestimientos de planchas de bronce asegurados mediante clavos lisos. Los aldabones, realizados a base de figuras zoomórficas, poseen en su manigueta una inscripción que alude al año de su realización: “Anno 1573”. Probablemente, los últimos retoques se confeccionaran ya tras la muerte del maestro en el año 1569.
        Para Nieto cumplido se trata de la segunda puerta en importancia de la Catedral, aludiendo a que ha sido objeto de manifestaciones religiosas desde la Edad Media, caso de todo tipo de procesiones, incluyendo las de Semana Santa, tradición que continúa en la actualidad, ya que un importante número de cofradías hacen estación de penitencia en la Catedral, siendo la Puerta de Santa Catalina la puerta por la que salen las mismas del templo mayor de la ciudad.

Texto: J.A.S.C.