Son numerosos los avatares que rodean a una Procesión de Semana Santa, si bien no todas las cofradías presentan las mismas características en sus comitivas. En este
apartado trataremos de daros, a grosso modo, una visión muy general de la organización de un desfile procesional, desde el primero de los nazarenos hasta el propio Hermano Mayor.
El máximo responsable de la organización de un desfile procesional suele ser un miembro de la Junta de Gobierno, que es elegida junto al Hermano Mayor cada cuatro años por los propios hermanos de la cofradía; éste miembro recibe la denominación de Diputado Mayor de Gobierno o Diputado de Procesión. Ésta persona es la encargada de confeccionar la llamada Lista de la Procesión, lista donde deben aparecer los nombres de todas aquellas personas que compondrán el cortejo el día de salida. Según la tradición de cada cofradía el orden de los
nazarenos será uno u otro, ya porten estandartes o simplemente cirios, sin embargo, lo más usual es que los nazarenos con mayor antigüedad ocupen un lugar más retrasado, más cercano a los titulares.
Cuando se acerca la Cuaresma, cada hermandad distribuye un Boletín Informativo en el que se les notifica a los hermanos sobre la actualidad de la cofradía, los proyectos que se han llevado a cabo y los que se tienen pensado ejecutar… suele aprovecharse el boletín para anunciar las fechas en las que los interesados en formar parte de la estación de penitencia puedan personarse en las dependencias de la hermandad, con el fin de retirar su Papeleta de Sitio (documento en el que figura el nombre de la persona y el
lugar que ocupará en el desfile, así como el cargo que ostentará).
Para que una persona pueda formar parte de una procesión tiene que cumplir una serie de requisitos, dependiendo, claro está, de la cofradía en cuestión, sin embargo, no suele haber grandes diferencias. El requisito fundamental es ser hermano de la Cofradía, también tiene que haber pagado íntegra la cuota anual, sin embargo, en la actualidad, y por diversos motivos, los costaleros suelen estar exentos de estas obligaciones, sin bien, sería injusto obviar la figura del Hermano-Costalero que, aún saliendo de costalero, cumple con su cofradía como cualquier otro hermano que se viste de capirote.
Situándonos ya en el día de salida, en los instantes previos al inicio de la estación de penitencia, retornamos a la figura del Diputado de Procesión que, además, debe ser
el encargado de llamar a la puerta del templo para que la Cruz de Guía inicie su andadura. En el momento en que la Cofradía está en la calle y hasta que ésta se recoge, es el Diputado de Procesión el máximo responsable de la misma, al que ni el propio Hermano Mayor puede contradecir sus decisiones. Sin embargo, no todas las decisiones son tomadas por este cargo, ya que es auxiliado por otros diputados o fiscales, como el Diputado de Horas, que es el encargado de que la cofradía cumpla con el horario establecido, o los Diputados de Tramo, que se encargan de mantener el orden en cada uno de los tramos de nazarenos o, incluso, los Fiscales de Paso, que son los responsables de todo lo que rodea al paso, ya sea el tiempo, la música… El Hermano Mayor, siempre que no sea capataz ni costalero, caso cada vez más frecuente en nuestra ciudad, cierra el cortejo de nazarenos, ante el Paso de Palio (La Virgen), flanqueado por otros cargos de la cofradía y portando la Vara de Hermano Mayor.
Texto: J.A.S.C.