Puertas de Alhaken II
Hemos decidido dedicar una pequeña sección a las tres portadas que cierran el muro occidental de la Mezquita-Catedral. En su origen, las tres daban acceso a la sala de oración que erigiera el Califa Alhaken II en la segunda mitad del siglo X, de ahí que hayamos querido tratarlas en su conjunto.
Puerta del Espíritu Santo y Puerta de San Ildefonso
La primera de ellas es la Puerta del Espíritu Santo. Se trata de un acceso que se mantuvo tapiado hasta principios de siglo XX, momento en que Ricardo Velázquez Bosco, ayudado por el escultor Mateo Inurria, afrontara su restauración para devolverle su esplendor inicial. Muy parecida es la Puerta de San Ildefonso, que se encuentra más al sur, de hecho si nos fijamos con detenimiento los esquemas compositivos son casi idénticos.
El vano de acceso adintelado con arco de herradura de descarga y alfiz pasa a ser una tónica dominante a lo largo del muro occidental, si bien sobre estos encontramos ahora una serie de arquillos de herradura ciegos entrelazados, dotando al conjunto de un mayor dinamismo. Flanqueando ambas portadas se hallan celosías decoradas a base de elementos geométricos también entrelazados, envueltas cada una de ellas por arcos polilobulados.
El Postigo de Palacio
Entre las citadas puertas se encuentra la catalogada por Miguel Salcedo Hierro como la portada de los tres nombres, en referencia a las tres denominaciones que el acceso ha recibido a lo largo de su dilatada historia. Se le ha conocido como Puerta de San Pedro, por su proximidad a la antigua Capilla de San Pedro y San Lorenzo, o también como Puerta de la Paloma, considerado un animal sagrado por el Islam, ya que se cree que las palomas se agruparon para proteger a Mahoma durante su hégira desde La Meca a Medina.
El tercer calificativo por el que se ha conocido a este acceso, y el más usado actualmente, es el de Postigo de Palacio, debido, sin duda, a su proximidad al Palacio Episcopal. Atendiendo a su composición, se trata de una de las puertas más interesantes, pues los elementos musulmanes (arco de herradura, alfiz…) y cristianos (gablete, florón, molduras…) se entremezclan con gran acierto, dotando al conjunto de gran armonía y notable originalidad.
El Sabat califal
Si nos fijamos con detenimiento, estas tres últimas portadas están flanqueadas por grandes machones, y la distancia entre éstos es similar. Sin embargo, la distancia entre los dos siguientes es mucho menor, lo justo para poder instalar entre ellos un pequeño vano de acceso, cuya ubicación a priori tiene poco sentido.
La distancia entre los dos machones corresponde al ancho del pasadizo o Sabat, que el Califa utilizaba para entrar y salir del templo con total intimidad, y el pequeño acceso que vemos es la puerta exterior del mismo, que enlazaba con un pequeño puente que, destruido a comienzos del siglo XVII, conectaba la Mezquita con el Alcázar Omeya.
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Texto: J.A.S.C.
Preguntas frecuentes Puertas de Alhaken II
Las puertas occidentales son tres portadas que se encuentran en el muro oeste de la Mezquita-Catedral y que originalmente daban acceso a la ampliación construida por el califa Alhaken II en el siglo X.
La Puerta del Espíritu Santo fue restaurada a principios del siglo XX por Ricardo Velázquez Bosco con ayuda del escultor Mateo Inurria, devolviéndole su esplendor original y mostrando un acceso de estilo califal con elementos decorativos geométricos entrelazados.
El Postigo de Palacio es una de las puertas más singulares por combinar elementos musulmanes como el arco de herradura y el alfiz, con componentes cristianos como el gablete y el florón, lo que le confiere una gran originalidad y armonía.
El nombre 'Puerta de la Paloma' hace referencia a la tradición islámica que considera a la paloma un animal sagrado por proteger a Mahoma durante su huida de La Meca a Medina, siendo uno de los nombres históricos del actual Postigo de Palacio.
El Sabat califal era un pasadizo elevado que conectaba la Mezquita con el Alcázar Omeya, permitiendo al califa acceder al templo de forma privada. Su puerta exterior aún se conserva entre dos machones del muro occidental.
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