Iglesia de Santa María Magdalena

La Iglesia de La Magdalena fue uno de los primeros templos en comenzarse a construir tras la conquista de la ciudad por parte de Fernando III el Santo. Ubicada entre los vecinos barrios de Santiago, San Pedro o San Andrés, esta singular collación, cuna de ciudadanos ilustres como el cronista Don Rafael Ramírez de Arellano, se caracterizó desde un primer momento por su gran dinamismo y prosperidad, donde las tiendas de los comerciantes se mezclaban con las casas del más alto linaje, como hoy día podemos apreciar en numerosas placas conmemorativas que cuelgan de sus fachadas.

La Iglesia de la Magdalena fue uno de los primeros templos fernandinos en construirse.

El centro regulador de la collación era la Plaza de La Magdalena, donde se encontraba y encuentra la iglesia, una plaza que hoy día es un espacio ajardinado, con bancos, una fuente… destinada al ocio y el disfrute de los vecinos del barrio; en cambio, desde época medieval fue empleada como coso taurino, congregándose en ella ciudadanos de todos los rincones de la ciudad.

Orígenes y documentación histórica

Son muy pocos los documentos que aluden directamente a la Iglesia de La Magdalena, por lo que es muy complicado establecer una fecha de ejecución concreta, si bien es conocido que las obras estaban bastante avanzadas a finales del siglo XIII. Por ejemplo, sabemos que Don Rodrigo Alfonso de Armenta y su esposa Doña Urraca Martínez, y gracias a una donación realizada por estos, se les concedió una capilla en la iglesia, es la que posteriormente pasó a ser conocida como Capilla de los Dolores, ubicada en el lado del evangelio.

También se ha conservado un documento, fechado en 1483, en el que Doña Catalina Ruiz, esposa de Pedro Muñiz de Godoy, veinticuatro de Córdoba, solicitó que la enterrasen en una capilla del templo fernandino.

Transformaciones del edificio

Actualmente esta iglesia no tiene culto sino que se realizan actividades culturales.

Como sucediera en otros templos medievales de la ciudad, con el paso del tiempo el edificio ha ido sufriendo añadidos y transformaciones que han quebrantado su estado primitivo. La sacristía es un añadido del primer tercio del siglo XVI, o las bóvedas de yesería del siglo XVIII que cubrieron durante tantos años las techumbres de madera medievales, y que recientemente fueron quitadas.

En el siglo XVIII la antigua torre fue sustituida por la actual, momento en que la portada de los pies de la iglesia fue cegada para ubicar la sillería del coro, una operación que se realizó también en la céntrica Iglesia de San Nicolás de la Villa.

En 1990 sufrió un gran incendio que estuvo a punto de provocar su desaparición, desde entonces no alberga culto alguno, siendo hasta desacralizada; en la actualidad, la iglesia es gestionada por la entidad bancaria Cajasur, que organiza conciertos y demás actos culturales.

La collación de La Magdalena y su entorno

La collación de La Magdalena ocupaba una gran extensión de terreno al Este de la ciudad, en el barrio de la Ajerquía, muy cerca de la muralla que, en este mismo tramo, se encontraba defendida por la conocida como Torre de los Donceles, la cual, según nos relata Teodomiro Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba: “… debía su título, a estar guardada por la parte más joven del ejército cristiano y servir después de reclusión a los hijos de los nobles cordobeses que cometían alguna falta“.

Restos de esas primitivas estructuras defensivas aún pueden apreciarse en la Calle de la Escañuela. De notable significación para este barrio es la Calle Muñices, que recibe el nombre de la familia Muñiz de Godoy, gran estirpe de caballeros que combatieron a las órdenes de numerosos monarcas castellanos.

La iglesia de la Magdalena estaba muy cerca de la muralla y de Puerta Nueva, ambas desaparecidas.

Cerca de la Iglesia de la Magdalena se encontraba la desaparecida Puerta Nueva, antiguo lugar de acceso al Este de la ciudad, que hoy es conmemorado por una pequeña columna. Por esta misma puerta hizo su entrada el Monarca Felipe II en el año 1570.

Además, desde una de las casas que la flanqueaban la puerta se disparó contra el General Dupont, que se disponía a entrar en la ciudad en 1808, el fallido disparo incitó a la gran matanza que desgraciadamente tuvo lugar en nuestra ciudad.

El edificio

La Iglesia de La Magdalena ya no es objeto de culto. Por esa misma razón, hemos decidido explicar someramente el interior y centrarnos más en lo que ustedes podrán apreciar en el caso que decidan visitar la iglesia.

El interior del templo

De planta ligeramente irregular e inclinada, presenta tres naves paralelas, siendo la central más ancha y alta que las laterales. Estas tres naves están compuestas, a su vez, por tres hileras de arcos apuntados soportados por columnas adosadas a grandes pilares cuadrangulares. Sobre los arcos se desarrolla el tradicional muro armado, que se encarga de sostener los empujes del artesonado de madera, colocado tras la restauración, y siguiendo las esquemas tradicionales de las Iglesias Fernandinas. Sencillos vanos de medio punto, junto al rosetón ubicado en la fachada principal, son los encargados de iluminar la nave.

La cabecera y el altar mayor

La cabecera presenta un esquema ya conocido en Córdoba, con un ábside central poligonal, manifestándose al exterior por medio de contrafuertes que aguantan los empujes de las bóvedas, y los ábsides laterales rectos. Un arco triunfal de medio punto nos da acceso al Altar Mayor, que está cubierto por la típica bóveda de crucería gótica con la clave decorada a base de elementos vegetales, el mismo tipo de bóveda que cubre los demás ábsides. De especial interés es el vano apuntado, hoy cegado, que daba acceso al ábside de la epístola, ya que presenta restos de policromía en su intradós, pero apenas se distinguen los motivos.

Capillas y espacios singulares

Del lado del evangelio destaca, además de los arcosolios funerarios, un espacio cuadrangular cubierto por cúpula y rematado por linterna, al que se accede por medio de un vano de medio punto moldurado. En su interior luce una pequeña hornacina vacía, que a buen seguro debió albergar una imagen importante. Se trata, sin duda, de la mencionada Capilla de los Dolores, fundada en 1413 por Don Rodrigo Alfonso de Armenta.

Las portadas

Portada del Evangelio

Colocada en saledizo, la Portada del Evangelio se ajusta al esquema típico empleado en las Iglesias Fernandinas. Un gran arco de acceso apuntado, compuesto por numerosas arquivoltas que descansan en finas columnillas, da acceso al interior. A su izquierda se encuentran los restos de una escultura que representaba al Arcángel San Gabriel, sin bien no se ha conservado nada de la Virgen María que debería encontrarse en el lado opuesto, conformando ambos el grupo de la Anunciación de María. El conjunto se encuentra coronado por un tejaroz de piedra, sustentado por modillones de rollos partidos por cintas lisas.

Portada Principal

La Portada Principal, igualmente realizada en saledizo, presenta un esquema similar al anterior, donde cabe resaltar los motivos ornamentales, a base de dientes de sierra en el intradós o, por otro lado, una especie de bolas con dos orificios en el trasdós. Sobre la portada hay un óculo trilobulado que se encuentra cegado, del que se piensa pudo albergar alguna imagen. Encima, el restaurado rosetón.

Portada de la Epístola

La Portada de la Epístola destaca por la simplicidad de sus formas. Está compuesta por un arco de medio punto moldurado y decorado con motivos de punta de diamante, todo ello envuelto en un sencillo alfiz ornamentado a base de puntas de diamantes.

La torre

La torre actual vino a sustituir a la medieval a finales del siglo XVIII, bajo el obispado de Don Antonio Caballero y Góngora, quien financió la obra, de ahí que aparezca su escudo labrado en ella. De planta cuadrangular, está dividida en tres cuerpos. El primero de ellos no posee decoración alguna, el segundo, fijado por cuatro grandes volutas, presenta sus vértices achaflanados, mientras que en los cuatro lados se hallan los cuatro huecos de campanas, todos ellos de medio punto. El último cuerpo tiene también los ángulos en chaflán, y está rematado en linterna.

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Texto: J.A.S.C.

Preguntas frecuentes Iglesia de Santa María Magdalena

¿Cuándo se comenzó la construcción de la Iglesia de la Magdalena?+

La construcción de la Iglesia de la Magdalena comenzó poco después de la conquista de Córdoba por Fernando III El Santo, convirtiéndose en uno de los primeros templos fernandinos en edificarse a finales del siglo XIII.

¿Qué función tiene actualmente la Iglesia de la Magdalena?+

Actualmente, la Iglesia de la Magdalena ya no alberga culto, sino que se utiliza para actividades culturales como conciertos y eventos organizados por la entidad Cajasur.

¿Qué cambios importantes ha sufrido la Iglesia de la Magdalena a lo largo de su historia?+

A lo largo de los siglos, la iglesia ha experimentado varios cambios significativos, como la adición de una sacristía en el siglo XVI, la sustitución de su torre en el siglo XVIII y un gran incendio en 1990 que afectó su estructura.

¿Qué relación tiene la Iglesia de la Magdalena con la Plaza de La Magdalena?+

La Plaza de La Magdalena, donde se encuentra la iglesia, fue en la Edad Media un coso taurino, donde se celebraban eventos y se reunían ciudadanos de toda la ciudad. Hoy en día es un espacio ajardinado de ocio para los vecinos.

¿Qué significancia histórica tiene la cercanía de la Iglesia de la Magdalena con la muralla y la Puerta Nueva?+

La Iglesia de la Magdalena estaba cerca de la muralla de la ciudad y de la desaparecida Puerta Nueva, un importante acceso al este de la ciudad. Además, es conocida por ser el lugar donde Felipe II entró en Córdoba en 1570 y donde ocurrió un intento de asesinato contra el General Dupont en 1808.